Aparece con destrozos la casa que se construye en Orro para los chabolistas de Fonteculler

A CORUÑA

02 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La vivienda, de una planta, muy sencilla, con una terraza por techumbre, será el nuevo hogar de una de las familias que vivió hasta ahora en las antiguas naves de Acea de Ama. La casa se está levantando en la parroquia cullerdense de Orro, en el lugar de As Caíñas, gracias a una ayuda aportada por el plan municipal de erradicación del chabolismo. Pero hay un serio problema. Algunos vecinos de la zona no quieren tener cerca a estas personas de etnia gitana. Intentan a la desesperada que el Concello suspenda el traslado. Incluso se han echado a la calle para pedir firmas. En medio de este tenso ambiente, el pasado jueves esa vivienda en construcción amaneció con destrozos. Un grupo de vándalos acudió por la noche, emprendiéndola a pedradas contra la casa, llegando a entrar en su interior para romper los sanitarios que habían instalado días antes. Pese a todo, la construcción continúa adelante y fuentes del Ayuntamiento de Culleredo afirman que no habrá marcha atrás por muchas protestas que protagonicen algunos vecinos de As Caíñas contra este realojo. En esta casa vivirán por tanto cuatro miembros de una misma familia, quienes, hasta principios de año, compartían techo junto a otras ocho familias en una nave situada en Acea de Ama. Todos se dedican al negocio de la chatarra. Y esa profesión les obliga a contar con una pequeña finca en la que guardar el género. Ya lo avisaba en el 2007 Arturo, el patriarca de la familia, cuando el Concello les buscaba un lugar en el que realojarlos: «O nos dan una casa con un terreno, o no nos vamos de la nave», una vieja edificación que no había por donde cogerla. Mientras, los vecinos disconformes con el realojo no quieren que se les tache de racistas por tomar este tipo de medidas, ya que, según los propios residentes, uno de los motivos en los que está basada la protesta es que en el terreno en el que se pretende realojar a esta familia, un solar de unos 2.000 metros cuadrados, hace año y medio que el Concello paró las obras de construcción de la vivienda por supuestos problemas con las licencias urbanísticas. Por este motivo, ahora se preguntan por qué el Ayuntamiento está acondicionando una casa que, en teoría, no cumple con las normas urbanísticas.