Estudio de impacto verbal de Alvedro

A CORUÑA

En el expediente Alvedro, dos alcaldes, Ángel García Seoane, de Oleiros, y Julio Sacristán, de Culleredo, merecerían un estudio de impacto, más que ambiental, verbal. La ampliación del aeropuerto, clama García Seoane, «pode levar á ruina a moitas familias», y «ocasionaría unos contratiempos que serían inasumibles», abunda Julio Sacristán. «Es imposible que Alvedro se amplíe», coinciden ambos.

Por si su intuición falla, los dos regidores ya han anunciado que presentarán alegaciones al proyecto de ampliación de la pista del aeropuerto en 400 metros, y que pondrán la maquinaria municipal al servicio de la causa, incluidos inmuebles y personal, lo que generará un gasto que, desde luego, no saldrá de sus bolsillos. Todo sea por no llevar a la ruina a los vecinos...

Desde el pasado martes, fecha en la que el BOE publicó el estudio de impacto ambiental, ni García Seoane ni Sacristán se han movido un milímetro de sus posiciones. ¿Han leído el expediente, que consta de 3.000 páginas? Henrique Tello, concejal del Bloque en el Ayuntamiento de A Coruña dijo el jueves que él sí lo hizo, y «de pe a pa». Tello, que no se ha caracterizado por una defensa a ultranza de la ampliación de la pista de Alvedro, se convirtió tras esta lectura al alvedrismo: «Se perdemos este avión -subrayó- podemos perder o futuro», y añadió que muchos de quienes ahora protestan por esta obra «serán os primeiros beneficiarios». ¿Se ha vuelto loco el edil de promoción económica y turismo? O, por el contrario, ¿ha entrado en razón?

La conversión de Tello viene avalada por las conclusiones del estudio de impacto ambiental. Este advierte que los trabajos tendrán consecuencias ambientales y sociales en la zona afectada, 250 parcelas con apenas medio centenar de viviendas que habrá que expropiar. Hasta aquí nada que no haya sucedido en cualquier obra de cierta envergadura. Si la necesidad de una expropiación frenara una obra aeroportuaria, portuaria, o viaria, hoy no habría ni aeropuertos ni puertos ni carreteras. Pensemos por un momento en el metro de Roma, en los túneles del AVE en Barcelona... en el futuro, el nuestro, el de nuestros hijos y nuestros nietos.

Pero además del impacto ambiental y de las mejoras en materia de seguridad que la obra lleva aparejadas, el informe apunta dos cuestiones que chocan de plano con los argumentos de los dos alcaldes: la prolongación de la pista «presenta una menor afección acústica de los núcleos próximos, reduciendo el impacto sobre las áreas residenciales» de la zona de O Burgo, el lugar donde existe mayor concentración poblacional de todo Culleredo. Y, sobre todo, dice textualmente, «supondrá un fuerte impacto positivo en la actividad terciaria, en el empleo y en el sector turístico en el entorno del aeropuerto».

Si García Seoane, que ha llegado a decir que la única pista que hay que ampliar es la de Lavacolla, y Sacristán, al que le llueven cierres de empresas -la última, Bunge- se han leído el informe «de pe a pa», es algo que solo ellos saben. Pero si es así, los motivos por los que están dispuestos a continuar en su batalla porque Alvedro no progrese, y con Alvedro toda la comarca, tendrán que explicárselos a sus vecinos, a los que trabajan y, por supuesto, a los que no encuentran empleo.