El viento del nordeste volvió a arrastrar hasta distintas zonas de A Coruña, Santa Cristina e incluso Mera un fuerte olor. El hedor era tan desagradable que hacía casi imposible respirar.
Fueron varios los vecinos de la ciudad y de distintos núcleos del área metropolitana los que mostrar sus quejas por la presencia del nauseabundo olor. Muchos de ellos señalaron como posible foco de la emisión la planta de tratamiento de residuos de Nostián, la refinería, y la fabrica de harina de pescado Ártabra, en las cercanías de Suevos, además de los muelles comerciales coruñeses.
En la zona de Nostián, sin embargo, el olor era mínimo. De hecho, los responsables de Albada, la empresa encargada del reciclaje de los residuos urbanos de A Coruña y de parte de los ayuntamientos del área metropolitana, negaron toda responsabilidad por los efluvios concentrados ayer en el ambiente. Señalaron que desde hace tiempo ya no acumulan materiales de rechazo y aseguraron que los están enviando a una planta de reciclaje de Sobrado dos Monxes, para su posterior traslado a las instalaciones de Sogama, en Cerceda. Desde Albada también se quiso hacer hincapié en que los materiales que se acumulan en el exterior están debidamente sellados.
Refinería
A la altura de la refinería de Repsol el olor apreciado era mínimo, y además, distinto al hedor que inundaba Arteixo, Suevos, el Ventorrillo y el Agra del Orzán, la zona de la Marina, dique de abrigo, Santa Cristina o Mera.
Y con respecto a los muelles comerciales del puerto de A Coruña, no existía ningún barco descargando mercancías susceptibles de emitir malos olores. En cuanto a la dársena pesquera, en la zona de Linares Rivas, el olor a pescado se concentraba en los aledaños de la nueva lonja, y además era completamente distinto al hedor que se podía respirar en partes de la ciudad y en puntos del área metropolitana.
Ártabra
Este periódico quiso ponerse en contacto con la empresa Ártabra, la planta que fabrica harina de pescado y que está ubicada en las inmediaciones del puerto de Suevos, sin lograrlo. Sin embargo, los responsables de esta factoría ya negaron en su día toda responsabilidad por los malos olores que puedan afectar a la ciudad o a cualquier otro núcleo urbano del área de influencia de A Coruña. Aseguraron que cuentan con la mejor tecnología que existe en la actualidad para minimizar los malos olores.
Sin embargo, el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento coruñés maneja un mapa de hedores que identifica cuatro puntos como los más habituales a la hora de generar problemas de contaminación odorística: la refinería, los muelles, la planta de residuos de Nostián y Ártabra.