Un gran número de agentes de la Guardia Civil de Tráfico y de la Policía Local controlaron el paso de la primera etapa de la Volta Ciclista a Galicia 2009 por la ciudad de A Coruña.
Mientras los miembros del Instituto Armado hicieron el recorrido de la prueba acompañando a los ciclistas, los policías municipales esperaban a los corredores en las calles urbanas por donde iba a transcurrir la Volta. Desde el Ayuntamiento se habían anunciado con antelación las alteraciones que iba a sufrir el tráfico por el casco urbano. Sin embargo, y a pesar de todo el dispositivo montado por la organización, no se pudieron evitar importantes retenciones y atascos en las vías aledañas a la calles por donde transcurría la competición ciclista. Los cortes de varias calles, y la lluvia que cayó durante casi todo el tiempo que duró la etapa urbana, incrementaron el número de vehículos en las calles de la ciudad. Y por esta razón, fueron varios los conductores que al verse inmersos en estos problemas circulatorios no dudaron en quejarse abiertamente por los cambios que tuvieron que efectuar en sus recorridos habituales, así como en el tiempo que consideraban perdido en medio de las colas.
Los primeros inconvenientes, y los más importantes, aparecieron sobre las cuatro y media de la tarde en la rotonda de la avenida de Finisterre con la ronda de Outeiro, en la bajada hacia Manuel Murguía. También se registraron problemas por los aledaños del estadio de Riazor.