La reunión de ayer entre los responsables de la compañía Cespa y los representantes laborales concluyó sin acuerdo. Los trabajadores, según indicó el presidente del comité de empresa, Miguel Ángel Sánchez, mantienen la convocatoria de concentración en la plaza de María Pita, mañana, miércoles, a las dos y media de la tarde, así como la huelga que tienen previsto iniciar en la medianoche del próximo viernes.
Para hoy a las diez de la mañana está previsto el inicio de otra reunión entre ambas partes con el fin de tratar de llegar a un acuerdo; de todos modos, el presidente del comité afirmó ayer que los responsables de Cespa «se niegan a hablar del conflicto, no han convocado al comité de huelga». Sánchez sostiene, refiriéndose a la huelga, que los responsables de la empresa «están empujando» a los empleados a llevar a cabo los paros, ya que «no hablan de ello, solo nos dan listas de personal, que cada una es diferente de la anterior, y solo se ciñen al período de consultas». Sostiene que cada uno de estos listados tienen que repasarlo «nombre a nombre» debido a que, según dice, «en la relación incluyen como trabajadores a los que están jubilados o a prejubilados que vienen a trabajar 50 de los 365 días al año».
El comité de empresa insiste en que la concesión suscrita por el Ayuntamiento coruñés con la empresa fija 249 trabajadores en la limpieza viaria y 144 en la recogida de residuos sólidos urbanos. No obstante, los listados de personal que están recibiendo suponen, según indican, «un claro, rotundo y fehaciente incumplimiento por parte de la concesionaria».
El portavoz de los casi cuatrocientos trabajadores de Cespa sostiene que el pasado domingo concluyó el período de consultas previsto en el Estatuto de los Trabajadores, «pero hemos decidido prolongarlo hasta mañana -por hoy-», afirmó Sánchez.
Uno de los cambios que se han producido, según indicó, es que el personal que había empezado a entrar a las cinco de la mañana para hacer la limpieza de los restos del botellón ahora lo está haciendo a las siete de la mañana, «con lo que ya se ve que sí teníamos razón en lo de los cambios de horarios», dijo.
Además, los representantes de los trabajadores han aceptado la mediación de la Axencia Galega de Arbitraxe, si bien critican que la misma fuera pedida por la empresa el pasado miércoles «y en todos estos días no hemos podido responder».