Una casa nueva para Alfredo

A CORUÑA

El pasado 30 de marzo era un día especial para Alfredo. Su hijo de 39 años recibía el alta médica después de once meses en el hospital a causa de un grave accidente cerca de Betanzos. Pero el fuego le nubló esa jornada al llevarse en llamas sus escasas pertenencias. El inmueble, en el que había vivido los últimos cuarenta años en régimen de alquiler, quedaba destrozado por un incendio originado en la lareira mientras él atendía unas fincas cercanas.

Este vecino de Roibeira, en las afueras de Betanzos, apenas flaqueó mientras su casa se calcinaba por dentro. Ni un lágrima en el rostro. Pero, una semana después, la emoción le ataca a la garganta cuando quiere expresar el apoyo vecinal recibido en los últimos días, una ayuda organizada desde varios organismos de Betanzos.

Así, los vecinos han hecho pública la cuenta en la que recibe su paga mensual para invitar a toda la población de Betanzos a aportar una ayuda a Alfredo Vasco, de 71 años. Ahora vive en casa de una de sus cuatro hijas (tiene otros dos hijos varones y hace dos se quedó viudo). «Estanme dando roupa, sobre todo roupa», señalaba ayer Alfredo, quien también recibió una pequeña aportación económica de Cáritas. «Os veciños estanse portando de marabilla, isto non o esquencerei na vida», recalcaba. La Asociación de Comerciantes de Betanzos también está detrás del apoyo solidario a este vecino de Roibeira.

Además de ropa y los esporádicos ingresos a su cuenta, los vecinos también se están organizando para ayudar a Alfredo con mano de obra para levantar una pequeña vivienda en la zona. «Nada complicado, un par de habitacións, unha cociña e un baño», señalaba ayer la víctima del incendio.

Ropa ahumada

Días después del fuego, Alfredo entró de nuevo en su vivienda acompañado de miembros de Protección Civil para intentar recuperar alguna de sus pertenencias. Pero poco pudo repescar. «Algunha roupa atopei pero tiven que tirala, todo cheiraba a fume», indicó.

La fatalidad también quiso que el fuego se llevara dos semanas antes a un sobrino político. Ocurrió en una pirotecnia de Mandaio, en el Concello de Cesuras, cuando el contacto de las chispas de una rebarbadora con nitrato potásico y carbón vegetal provocó una deflagración que causó la muerte de su sobrino.