Augarsa alega que el Concello de Arteixo no le pidió dar servicio a Monte Golf

M.??C.

A CORUÑA

La empresa pública encargada de la gestión del servicio del agua en Arteixo, Augarsa, explicó que el Concello nunca le notificó que había recepcionado la urbanización Monte Golf y, por tanto, que tenía que realizar el mantenimiento y suministro de agua al centenar de viviendas que hay en la zona. El argumento, que volvió a tratarse en la reunión del consejo de administración de la entidad pública de agua celebrada el lunes, es utilizado ahora por la entidad pública ante Augas de Galicia para justificar el no haberse encargado de un vertido de aguas fecales procedentes de la urbanización que acabaron en el campo de golf el año pasado.

Los hechos fueron denunciados ante el Seprona, unidad de la Guardia Civil encargada de elaborar un informe al respecto. Una vez descubierto el vertido, Augas de Galicia lo comunica a Augarsa que, en octubre, explica al departamento de la Consellería de Medio Ambiente que carecen de competencia en la urbanización porque no les consta que esta esté integrada en la red de infraestructuras del municipio. Pero un mes después, el ayuntamiento notifica a Augarsa que la urbanización fue recepcionada. Aguas de Galicia multa entonces a Augarsa con 6.000 euros, hecho que es alegado por el organismo, acabando en una multa leve de 200 euros.

La urbanización Monte Golf fue recepcionada el 7 de diciembre del 2007. En septiembre de ese mismo año, el concello también otorgó la licencia de primera ocupación al centenar de viviendas que hay en la zona.

Acta

El acta de recepción explicaba que la empresa Riofisa había realizado las obras de urbanización, instalaciones y dotaciones previstas en el ámbito del plan parcial Zapateira 1 y el correspondiente proyecto de urbanización Zapateira Fase 1. Los servicios urbanísticos que incluía eran la pavimentación de las calzadas, aceras, la red peatonal, la red de agua potable, la distribución de energía eléctrica, el alumbrado, la red de gas, la jardinería de los espacios públicos. También explica que, al haber arreglado los problemas que habían encontrado en su día, ya puede pasar al municipio.

La comisión de gobierno celebrada aquel día del 2007 aprobó por unanimidad la recepción. Entonces el concello se hace cargo de las obras de urbanización, instalaciones y dotaciones.

Ante todos estos hechos, el BNG no entiende por qué el concello no notificó a Augarsa la recepción de la urbanización. También se preguntan como pudieron concederse licencias de primera ocupación. Pero ya en un pleno celebrado en noviembre el grupo nacionalista presentó una moción en la que instaba al Gobierno local a comprometerse a hacerse cargo de la conservación de la urbanización. Otro de los puntos que reclamaba era que el concello retirara el contencioso-administrativo contra el acuerdo de la Xunta en el que impedía la inscripción de la entidad urbanística de conservación.

Entonces la moción presentada por el grupo del BNG explicaba también que en base a la documentación existente «parece evidente que as obras de conservación lle corresponden ao concello, xa que só é evidente o deber de conservación por parte dos propietarios cando este recae neles ao estaren comprendidos nun polígono ou unidade de actuación en virtude das determinacións do plan de ordenación ou bases do programa de actuación urbanística ou se resulta expresamente de disposicións legais».

Otro de los temas que recordaba el documento presentado en el pleno era que el 12 de noviembre del 2002, son aprobados los estatutos de un ente de conservación en el que se obliga a hacer el mantenimiento de la parcela en la que está el complejo deportivo, de las zonas verdes libres y la conservación de las zonas comunes. Al Xunta rechazó el citado asunto y el concello interpuso el recurso que el BNG pide retirar.