Los otros puntos negros de la ciudad

A.?L.

A CORUÑA

La muerte de una turista de Salamanca al ceder una barandilla y caer desde una altura de tres metros en el paseo marítimo, a la altura de los Pelamios, ha sacado a la luz un gran número problemas y deficiencias que sufre la ciudad en la mayoría de sus barrios. A través de la página web de La Voz, muchos vecinos han querido dejar sus quejas, algunas de las cuales vienen años repitiendo -y también denunciando en el Ayuntamiento-, pero todavía no han conseguido solución.

Las barandillas rotas, sueltas, tiradas o inexistentes ocupan gran parte de las denuncias de varios coruñeses, que piden un mayor mantenimiento de estas estructuras, sobre todo teniendo en cuenta el peligro que entraña no tenerlas. Un internauta apunta que en la zona de la Domus ha desaparecido una valla igual a la que se cayó el sábado, mientras que los vecinos del Birloque afirman que hace falta una protección para peatones en la acera que da acceso al pabellón polideportivo de Elviña. Algo similar sucede en la calle Ribeira Sacra de Novo Mesoiro, donde los viandantes caminan al lado de un desnivel de cinco metros, y también faltan algunas vallas en la entrada al parque de este barrio.

Avenida de la Universidad

La deficiente iluminación también es tema de denuncia para muchos vecinos, sobre todo los que transitan por la avenida de la Universidad, «que lleva más de seis meses abierta y no hay ni una sola luz en todo su recorrido». También varios tramos de paseo marítimo y de la avenida de Arteijo carecen de un buen alumbrado.

Los baches y socavones en la avenida General Sanjurjo, o en las calles Posse, Rosalía de Castro y Adelaida Muro; los postes telefónicos en medio de la calzada de la calle Atocha; los árboles destrozados en varios parques, o sin podar en la zona del hospital de Oza, o los coches abandonados «y ocupando durante meses las escasas plazas de aparcamiento que hay en la ciudad», son otras de las quejas que apuntan los vecinos e internautas de La Voz.