A pesar de la crisis que atraviesa el sector turístico, derivada de la delicada situación económica actual, en A Coruña el nivel de ocupación hotelera se mantuvo el pasado puente de San José en unas cifras que permiten ser optimista, alcanzando el 80%. A falta de datos con los que realizar una comparación continuada respecto de años anteriores en los que no pudo hablarse de un puente de San José, desde la Asociación de Empresarios de Hospedaje de A Coruña, Hospeco, califican como «bueno» el nivel de ocupación registrado estos días pasados: «Sobre todo teniendo en cuenta la situación que estamos atravesando, en la que el turismo ha caído un 6% en estos primeros meses del año con respecto a las mismas fechas del 2008», explica el presidente de la asociación, Francisco Canabal. Las claves de este buen resultado están, según Canabal, claramente identificadas: «El hecho de haber caído el festivo en jueves animó mucho a la gente a desplazarse desde otras comunidades autónomas. Pero, sobre todo, la clave está en el buen tiempo que hizo. La gente sabe que va a haber sol, conoce nuestras playas y paisajes, y eso es muy relevante». De todos modos, al margen de las condiciones meteorológicas, también los hoteleros han puesto algo de su parte para potenciar la llegada del turismo en estas fechas: «Hay que adaptarse para ser competitivos. Por eso se han bajado los precios entre un 4 y un 5%, lo que sin duda también ha ayudado», afirma Canabal. Turismo de escapada En estos breves períodos vacacionales, el tipo de turismo es muy concreto. Se trata de visitantes de comunidades que limitan con Galicia, algo que viene potenciado también por la crisis económica: «La gente, dada la situación, no piensa en grandes escapadas en las que tenga que hacer grandes gastos. Es este turismo de escapada, el de un par de días, en el que tenemos que afinar», analiza el presidente de Hospeco. De hecho, sobre la relevancia de este tipo de turistas, Canabal afirma que podría recuperarse el sector de cara a Semana Santa, hasta las cuotas alcanzadas el pasado año, aunque, eso sí, para eso deba realizarse algún que otro sacrificio y adaptarse los precios: «No es momento de pensar en ganar dinero, sino más bien en mantenerse», sentencia Canabal.