Una vecina de Abegondo se recupera de la paliza que le dieron dos encapuchados

Juan Torreiro

A CORUÑA

Los vecinos de la pequeña parroquia de Cerneda, en el Concello de Abegondo, todavía se preguntan quiénes serán los dos desconocidos que atacaron el pasado sábado por la tarde a la señora Vicenta, una conocida vecina del lugar que sufrió un salvaje ataque dentro de su propia casa por parte de dos individuos encapuchados que, al no conseguir el dinero que fueron a robar, decidieron propinarle una paliza para después salir corriendo de la casa sin llevarse nada y dejar a la anciana llorando, gritando y tirada en suelo. Los hechos ocurrieron el pasado sábado, sobre las seis de la tarde. La hija de Vicenta, María José, salió de casa con sus hijos para hacer unas compras y la señora Vicenta, de 72 años, se quedó sola en casa, como muchas otras veces. Poco después, la anciana entró en la cocina y dejó la puerta de la entrada principal abierta, ya que pensaba salir al instante. «Todo foi moi rápido», dice la señora Vicenta, «fun á cociña a coller algo e cando estaba de espaldas á porta escoitei: 'Buenas tardes', e nese momento din a volta e vin dúas persoas coa cabeza tapada que me decían que lles dera os cartos», recuerda Vicenta, todavía visiblemente afectada al recordarlo. «Non teño cartos, non sei nada dos cartos», respondió la anciana, y en ese momento, y sin mediar palabra, uno de los individuos le propinó un golpe con un objeto punzante, que la víctima no sabe precisar qué era, pero bien podría haber sido una llave, ya que recibió varios arañazos en el mentón y cuando trató de protegerse también resultó herida en la mano izquierda. «Nese momento caín ó chan e déronme con dúas porras varios golpes nas costas, e despois empecei a chorar e a berrar e saíron da casa sen levar nada», explicó y dijo que poco después se levantó como pudo del suelo y salió de su casa para pedir auxilio a unos vecinos, quienes rápidamente llamaron a su yerno y la trasladó al centro de salud de Betanzos para someterla a una revisión. «Mi madre siempre fue muy miedosa», afirma María José, la hija de la víctima, pero ahora «no se quita el miedo de encima». Intranquilidad María José reconoce también que después del susto que llevó al enterarse de lo que le había sucedido a su madre, está pasando unos días de intranquilidad, ya que nunca, hasta el sábado, tuvieron problemas de este tipo, ya que el pueblo es muy tranquilo «y nos conocemos todos los vecinos», afirma. «Muchas veces dejamos la puerta abierta, entramos y salimos y nunca nos faltó nada, ni siquiera en la pequeña finca que tenemos alrededor de la casa, ya que muchas veces quedan herramientas a la vista y jamás echamos en falta algo». María José todavía se pregunta quiénes serían los individuos que el pasado sábado entraron y golpearon brutalmente a su madre. «No creo que fuera gente del pueblo», afirma. Pero lo cierto es que esta zona de Abegondo fue el objetivo de varios robos en los últimos meses, aunque sin la brutalidad demostrada en este suceso. A estas alturas, ni la Policía Local ni la Guardia Civil ha conseguido detener a nadie por estos sucesos y los vecinos empiezan a intranquilizarse.