Hace dos años Juan Ramón Sánchez (Burela, 1967) abrió en A Coruña el centro Indigo Tai Chi, dedicado a artes marciales y técnicas de relajación.
-¿Hay más crispación en época de crisis?
-Hay bastante miedo, la gente está asustada y lo que hacemos aquí es muy útil. Y este momento de crisis económica es casi idóneo para optar por las técnicas de relajación. Si tú mejoras tu salud y tu relajación, mejora tu trabajo y, en consecuencia, tu vida laboral y económica.
-¿En qué consiste el Kin-Jo?
-Es una técnica muy novedosa, un arte marcial muy moderno que recoge lo mejor del Tai Chi, el yoga y las artes marciales. Está adaptado a nuestro ritmo de vida actual y ayuda a que nos relajemos muy rápidamente.
-En su centro también se imparte la danza del vientre, ¿tiene finalidades terapéuticas?
-Creo que sí, sirve para que las mujeres profundicen en su feminidad y de una manera muy divertida.
-¿Está nuestra sociedad más cerca o más lejos de la cultura oriental?
-Está mucho más cerca. Es uno de los efectos positivos de la globalización. Muchos aspectos de la cultura de Oriente está llamando a nuestra puerta y al revés, aspectos occidentales llegan a aquellos países.
-Para hacer esta entrevista le he localizado en su teléfono móvil. ¿Se resistió a llevar celular?
-Sí, al principio me resistí y mucho, pero luego el ritmo que llevamos nos obliga a tener un teléfono móvil que, en general, prefiero no usar. Es perjudicial para la salud porque emite ondas que dañan el cerebro.