08 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Para Jesús Pérez Muíña (41 años, empresario) lo mejor de la remodelación de la plaza es el espacio reservado para los usuarios del autobús, «ya que antes casi no había». Indica que todo es mejorable, y por ello critica las «escasas zonas verdes» y un diseño urbano que favorece la aparición del botellón: «Es un caldo de cultivo para ello», dice. Estima que es un problema de educación y de civismo, pero también de vigilancia para evitar que se produzca.