Un autobús dedicado al transporte escolar de la empresa Arriva amaneció ayer con las lunas destrozadas y diversos daños en el lugar en el que acostumbra a quedar estacionado, en la rúa das Marismas, muy cerca del colegio público Castro Baxoi.
El ataque fue descubierto a primera hora de la mañana y la conductora del vehículo presentó denuncia por los hechos ante la Policía Local.
Los destrozos, presumiblemente realizados a pedradas dada la dureza de los cristales, afectaron sobre todo a las ventanas de la mitad trasera del autobús, y cinco lunas quedaron totalmente fracturadas e inservibles. Agentes municipales señalaron que todo parece indicar que se trata de un acto vandálico que perseguía exclusivamente causar daños materiales en el vehículo, puesto que el autor o autores no llegaron a revolver ni llevarse nada del interior del bus escolar, a pesar de que dentro se encontraban algunos efectos, como una cazadora.