El arte que A Coruña inspiró

Rubén Ventureira

A CORUÑA

El Museo de Belas Artes repasa la historia y la evolución de la ciudad a través de una exposición que reúne 170 piezas entre pintura, dibujos, fotos y cerámicas

30 ene 2009 . Actualizado a las 12:09 h.

Es una exposición que redondea, a toro pasado, el octavo centenario de la ciudad. Se titula A Coruña, a cidade na arte , y esta tarde (20 horas) se inaugura en el Museo de Belas Artes, cuyo personal lleva un año y pico trabajando en esta excepcional muestra que reúne 170 piezas de pintura (mayoritaria), dibujo, fotografía, cerámica, cómic y celuloide. La propuesta expositiva la firma Ana Vasco del Castillo.

Hay varias obras estelares. Regresan a la ciudad dos piezas tamaño postal que realizó Picasso en la ciudad, Paisaje costero con rocas y la Torre de Hércules (10,3 x 15,4 cm) y Playa del Orzán (10 x 17,8 cm), donadas en 1970 por el pintor al Museo Picasso de Barcelona. Datadas en 1895, último año de su estancia en la urbe, ya se pudieron contemplar en la exposición Picasso joven que la Fundación Pedro Barrié de la Maza organizó en 2002-2003. Pero es del todo oportuno su regreso, pues supone ligar de nuevo al artista de más impacto del siglo XX con la ciudad en la que brotó su genio.

Un viajero inglés

Durante el recorrido sorprenden unos dibujos realizados por el viajero inglés John Todd (del que poco se sabe aparte de que hizo estas piezas) en 1830. «Que sepamos, estos dibujos eran desconocidos en A Coruña hasta ahora. Pertenecen a una colección privada de Madrid, la de Cristina Hernández-Cañizares, y nos enteramos de su existencia a través de una galerista madrileño», cuenta Ángeles Penas, directora del Museo de Belas Artes. Todd dibuja la torre de Hércules, la Ciudad Vieja, el castillo de San Antón y, lo más impactante, el bastión de Santa Lucía y parte de la Alameda.

Asegura Penas que tampoco ha visitado nunca la ciudad el cuadro de gran formato (203 x 267 cm) Prises des retranchements de Sainte Marguerite, devant la Corogne, 5 julliet 1823 , obra realizada en 1828 por Hippolyte Lecomte perteneciente al Museo Nacional del Palacio de Versalles. En primer plano, los franceses pertenecientes al ejército de los Cien Mil Hijos de San Luis, que atacaron la liberal A Coruña para restablecer la monarquía absoluta, se despliegan con los molinos de Santa Margarita como fondo. A la derecha, en la lejanía, vemos el perfil urbano de la ciudad, presidido por la torre de Hércules. Obelisco (1907) de Francisco Lloréns es otra de las piezas sobresalientes de la muestra. Decenas de veces reproducida en libros de temática coruñesa, no se recuerda la última vez que se vio en la urbe, pues pertenece a una coleccionista madrileña de origen coruñés, Lucía Pan de Soraluce.

La foto más antigua

Mención de honor merece la fotografía más antigua que se conserva de la ciudad. Es una panorámica de Antonio Avrillon y está datada en torno a 1860.

La imagen fue descubierta colgada de la pared de una casa de la calle Tabernas, la de Francisco Javier Vilas. Un técnico del Museo de Belas Artes, Manuel Mosquera, dio casualmente con la fotografía cuando acudió en busca de otras piezas. Vilas la donó a Belas Artes. Debido a su delicado estado de conservación, la pieza fue sometida a restauración en el Arquivo do Reino de Galicia. La imagen tiene la particularidad de que se ve la segunda muralla de la ciudad, la de la Pescadería, que partía de la zona donde hoy se levanta la Delegación del Gobierno.