Después de pasarse buena parte de la noche del viernes al sábado trabajando, Carlos García Touriñán, coordinador del Servicio Municipal de Bomberos y Protección Civil, seguía ayer al pie del cañón, ayudando a coordinar los operativos de emergencia.
-¿Qué tal ha funcionado el dispositivo especial para este temporal?
-El operativo ha evolucionado bien. Hubo uno tramo horario muy intenso, que fue desde las nueve de la noche de ayer (por el viernes) hasta las cuatro de la mañana. Tuvimos muchísimas intervenciones, y hubo momentos en que no quedó más remedio que priorizar aquellas salidas que presentaban mayor peligrosidad.
-¿Hubo situaciones realmente peligrosas?
-Más que emergencias peligrosas, lo que hubo fue mucho trabajo. Son situaciones que realizamos a menudo, como subirnos a tejados o agarrar ventanas, pero había que pensar en el viento, y era trabajo continuo que había que realizar con seguridad.
-¿Qué actuaciones llevaron un mayor trabajo y tiempo?
-Hubo cosas que, aunque no eran demasiado peligrosas, requirieron mucho tiempo, como retirar una galería en Villa de Negreira, una cubierta en la primera torre de Los Rosales, y luego tuvimos dos pequeños sustos al principio de la noche con un escape de gas en Matogrande.
-¿Qué diferencia hubo con otros temporales?
-Que en este, las rachas de 120-130 kilómetros por hora fueron continuos durante siete horas, no hubo altos y bajos.