José Ron Neira emigró a Cuba con 10 años, abrió tiendas de zapatos que le serían incautadas y con 50 años empezó de nuevo. Sus hijos siguen su estela
12 ene 2009 . Actualizado a las 12:41 h.El deporte es usado muchas veces como una metáfora de la vida, un ejemplo de esa pelea por la existencia, a veces solitaria, como aquella atleta suiza, Gabriela Anderson, desplomándose exhausta en la meta de la maratón femenina de la olimpiada de Los Ángeles, a veces colectiva como la Mengual y compañía bailando sobre el agua. Los hermanos Ron Rego han tenido en su padre, José Ron Neira, un ejemplo de esa pelea deportiva para salir adelante en la vida, empezando por el momento en que se marchó a Cuba con 10 años. Lógicamente, iba acompañado, en este caso por su progenitor; con el paso de los años, el joven emigrante se dedicó a las tiendas de zapatos, formó una familia y todo parecía que marchaba sin grandes dificultades; pero cuando tenía 50 años llegó a la isla el régimen castrista «y se quedó sin nada, se lo llevaron todo», recuerda su hijo Carlos.
En aquellas tiendas de zapatos de Cuba, y posteriormente en Estados Unidos a donde marchó la familia, los hermanos Ron aprendieron a moverse entre cajas de zapatos. Quizá por ello, cuando se vinieron a A Coruña, tuvieron muy claro cuál era el negocio que tenían que abrir: una tienda de calzado. «Eso fue lo que aprendimos y de ahí salió lo del calzado deportivo», recuerda Carlos. Fue a mediados de los años noventa y abrieron la tienda en la calle Barcelona, con un reducido grupo de empleados.
Una década más, los Ron tiene tres tiendas, si bien están centrados en Cimans Sport Center del polígono de la Grela. El nombre es un homenaje a su padre ya que Cimans es un pequeño lugar de apenas cuatro casas perteneciente al municipio pontevedrés de Tabeirós, en el que nació José Ron Neira. Su hijo Carlos matiza que con frecuencia venía de vacaciones a Galicia, «era un gallego de pro».
Relevo generacional
Ahora son 27 personas las empleadas en estas tiendas y la continuidad familiar parece garantizada puesto que entre los trabajadores están «José Alfonso, el hijo de José, que está llevando la parte financiera y administrativa», además de Alejandra, una hermana de José Alfonso. Carlos apunta que su hija Gemma está estudiando todavía.
Sobre el habitual apoyo que desde Cimans prestan a las las actividades deportivas de todo tipo, Carlos Ron lo resume en la necesidad de «sembrar antes para poder recoger después».
En cuanto a la crisis económica, reconoce que se ha producido un descenso en las ventas y apunta al «efecto psicológico» de la misma que hace que todos los sectores la estén sufriendo de alguna manera. La comercialización de las prendas de abrigo son las únicas que no se han resentido es estos días, con clientes demandando ropa para la nieve. Sobre las expectativas es optimista, «no porque quiera darle la razón a Zapatero», bromea.
En cuanto a las ventas, destaca la subida de «los deportes de la raqueta, el ciclismo, con la venta de bicis que valen más de mil euros, y mucho los fitness, porque la gente se lleva la máquina a su casa y se ahorra la cuota del gimnasio».