Una familia paquistaní cuenta su particular odisea para intentar tramitar su proceso de regularización en el país
20 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Papeles mojados, papeles sin dueño
... La pegadiza canción de Chambao parece sonar de fondo mientras el paquistaní Muhammad Mushtaq trata de hilvanar una historia que arranca desde el momento en que él y su familia, dos hijas y un hijo menor de edad, abandonaron Pakistán para venirse a España. «No quiero problemas, solo quiero paz, no problema», insiste una y otra vez, mientras reconoce que tiene que convencer a su familia de que si protestan por lo que les está ocurriendo «no vienen a quemarte la casa, como piensan ellas, porque esa es la cultura de mi país».
Las condiciones en las que esta familia llegó a A Coruña no eran buenas y la oenegé Ecodesarrollo Gaia les facilitó ayuda, incluida comida para subsistir. Muhammad y su familia están muy agradecidos a la entidad, pero consideran que el abogado de la misma no ha estado diligente a la hora de tramitar sus papeles para regularizar su situación.
Estos inmigrantes sostienen que Carlos Rama, el abogado de Ecodesarrollo, «demoró el proceso de nuestras solicitudes» que les están viniendo denegadas, excepto la de la hija mayor, que ya estuvo trabajando.
Cuando los miembros de esta familia mostraron su descontento con el abogado, un nuevo contrato de trabajo para otro de los integrantes de la familia les fue denegado por la Subdelegación del Gobierno, ya que, según una notificación del pasado 20 de agosto «la empresa Jose R. y Mónica Pose Lousa, S.C., no pueden ofertarle la contratación acordada».
Problemas con penales
Durante dicho mes esta familia recibió tres notificaciones requiriéndole diversa documentación que debería haberse entregado con la petición inicial por parte de dicho organismo, algo que el responsable de otra de las oficinas de la ciudad que lleva a cabo este tipo de tramitaciones considera «cuando menos curioso».
Desde Ecodesarrollo Gaia, Carlos Rama relata las diversas ayudas prestadas a esta familia y explica que desde el pasado mes de junio Asuntos Exteriores invalidó los permisos de penales procedentes de Pakistán debido a que eran expedidos por la policía y se referían solo al lugar de origen del inmigrante, pero no al resto del país. Por este motivo, las peticiones de Muhammad Mushtaq han venido rechazadas «y ese señor no entiende que la documentación suya no vale, que tiene que volver a pedirla a su país», insiste el abogado.
Mientras tanto, Mushtaq cuida a una persona mayor y sigue buscando soluciones para regularizar su situación y la de su familia.