La empresa textil Alba Conde combina la dirección de la compañía por parte del padre, José Antonio, con la nueva visión emprendedora de su hija Alba
07 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Son dos las generaciones que ya trabajan en Alba Conde, una firma textil con sede en A Coruña, que ya ha cumplido 19 años y que está presente ya en cinco estados extranjeros. Prendas de alta calidad confeccionadas en Galicia y que se mueven en una gama media-alta son la seña de identidad de esta casa de moda creada por José Antonio Conde y a la que hace cuatro y medio se incorporó su hija Alba. Sobre como es su padre como jefe, lo tiene claro: «Bien, bueno? (ríe) qué te voy a contar. Serio porque lo que prima aquí es el trabajo».
Antes de montar su propia compañía, José Antonio Conde ya había estado durante nueve años en la dirección general de otra importante empresa del sector en Galicia. Pero tenía claro que quería tener un proyecto propio donde poder plasmar el tipo de empresa que le gustaba. «Quería llevar a cabo una serie de proyectos que únicamente puedes hacer cuando eres propietario». Ese fue el impulso que le llevó a montar Confecciones Esquío, cuya central está ubicada en el coruñés polígono de la Grela. Pero precisaba un nombre para la marca comercial capaz de poner las prendas en los mejores mercados del mundo. «Confeccionamos ropa de mujer y por eso pensé en el nombre de mi hija. En caso de que hiciéramos ropa de chico pensaría en el nombre de mi hijo», explica. La mujer, en aquella época una niña, que dio nombre a la marca tenía nueve años. Pero ya desde entonces fue forjando su afición por el mundo de la moda. «Desde pequeña me impliqué un poco en lo que hacía mi padre, aunque antes te fijabas más en aquello que llama la atención como los desfiles o ir a las tiendas», comenta la joven. Poco a poco fue aprendiendo, un bagaje que perfeccionó durante los cinco años que estuvo en Madrid estudiando Márketing y Publicidad.
Tras hacer prácticas, comenzó a trabajar en la compañía. El cambio realizado desde la fundación era abismal. Ahora cuenta con un importante grupo creativo en el que trabajan una veintena de personas; cuida al milímetro el patronaje buscando los diseños con más vanguardia dentro del espíritu comercial y la costura. Actualmente las prendas de Alba Conde pueden verse en estados centroamericanos como México; europeos, como Suiza e Inglaterra; en Rusia y los estados del entorno; en Portugal y en toda España. Recientemente han abierto una nueva tienda en Valladolid. En total son seis tiendas propias y presencia en más de 300 puntos en toda España y el extranjero. En Galicia están en A Coruña, Lugo y tienen una outlet en Allariz. «Ahora estamos en la fase de abrir nuevos mercados. Hacia los países árabes? Recientemente estuvimos en un viaje comercial en Dubai, pero es un terreno que requiere cierta maduración», comenta José Luis en relación a los planes de crecimiento.
Allá donde va la marca coruñesa o gallega tiene el espacio que busca. Vestir a una mujer dinámica a la que le gusta la moda y las prendas con calidad es el objetivo de la compañía. Ese tipo de mujer lo hay en todo el planeta. Pese a que éste no es el mejor momento para el sector textil en Galicia, todos ellos ven con optimismo el futuro. Pronto del palo que abrió José Antonio Conde aparecerá otra astilla. Es su hijo Pablo, que tiene 24 años y está realizando un curso de Gestión de Empresas de Moda en Londres. «Al terminar también vendrá para aquí, pero antes tiene que formarse porque lo importante es la formación», comenta José Antonio, orgulloso de sus dos astillas.