Vecinos de Arteixo crearán una plataforma de afectados para protestar por el plan sectorial de vivienda. Fue una de las propuestas más aplaudidas ayer en el centro cívico de Arteixo, al que acudieron más de quinientas personas para mostrar su oposición al proyecto presentado el pasado martes 4 de noviembre por el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, y la conselleira de Vivenda, Teresa Táboas.
«Hay que crear un frente común para frenar esto». Con estas palabras quiso la alcaldesa mostrar su total desacuerdo al proyecto. Souto animó a los vecinos a presentar alegaciones individuales de manera independiente a las que se presenten desde el concello. El plazo para las alegaciones finaliza el próximo 24 de diciembre. La alcaldesa señaló que no comparte la idea de que el gobierno local financie los servicios que la Administración autonómica cree en el municipio con motivo del plan. Souto explicó que el concello no puede asumir «este incremento de la población». Hay que recordar que Arteixo es el municipio que tendrá la mayor oferta de casas dentro del plan de la Xunta, con cerca de 2.800, de las cuales alrededor de 600 serán de uso libre.
Uno de los motivos que los vecinos recalcaron para oponerse al plan, es que el proyecto de la Xunta condicionará el Plan Xeral de Ordenación Urbanística del municipio que está en proceso de elaboración. «Si agotan el porcentaje de terreno edificable, ya no podremos construir nuestras viviendas en esas zonas», dijo uno de los presentes durante su intervención.
«Nos quieren ahogar, por un lado el puerto exterior que nos va a matar a todos por la contaminación, por el otro el parque empresarial que ya están planteando la posibilidad de ampliarlo, y ahora esto», comentó otro de los residentes. Aunque de momento no hay una cifra exacta, son muchos los vecinos que se verán afectados por la expropiación de sus terrenos.
Xosé Márquez, el primer teniente de alcalde del concello, apuntó la posibilidad de «que se quieran traer a Arteixo los que no quieren en A Coruña», refiriéndose a los chabolistas de Penamoa o a una posible especulación urbanística. La oposición apoya la postura del gobierno local en cuanto al plan propuesto por la Xunta, excepto el BNG, que no lo rechaza totalmente sino que propone algunas modificaciones.