Es la otra gran afectada del retraso en la ejecución del plan director del aeropuerto. Es la carretera de A Hermida, que une Vilaboa con Celas de Peiro. El Ayuntamiento de Culleredo lleva dos años esperando a que Aena firme el convenio para que la Diputación pueda ejecutar las obras pendientes en este tramo de la carretera que da acceso a la capital del municipio. El proyecto incluye la mejora de los servicios, la construcción de aceras y la ampliación de la calzada con un tercer carril de subida hacia Tarrío.
La situación de retraso se explica porque dicha carretera está incluida en el plan director del aeropuerto, y para realizar cualquier modificación en el trazado se requiere el consentimiento de Aena.
El actual trazado responde al plan de 1987, y en la actualidad el paso de camiones por motivo de las obras de la tercera ronda hace que sea necesario un tercer carril para descongestionar el tráfico. El primer tramo de la carretera provincial, que se prolonga durante siete kilómetros, será acondicionado con aceras para dotar de mayor seguridad a los peatones que transiten por la zona.
El gobierno local confía en que el tema esté alcanzando su recta final. Julio Sacristán, alcalde Culleredo, explicó que el retraso de la ejecución de las obras en la carretera de A Hermida «es una de las servidumbres que tenemos que pagar por tener el aeropuerto en Culleredo». Hoy, Sacristán se reunirá en Madrid con los responsables de Aena para tratar de cerrar el asunto: «Confío en venir con el acuerdo firmado», señaló el regidor durante el último pleno, celebrado el pasado martes.