La reducción de vuelos entre Barcelona y A Coruña inquieta a muchos de sus usuarios, que ya no podrán ir y volver en el mismo día, como hacían hasta ahora
30 oct 2008 . Actualizado a las 11:41 h.«El que diseñó esto, o bien no sabe nada de lo que hace, o bien está prevaricando para cargarse la línea». Así de rotundo se muestra Jose Luis Varela respecto a la eliminación de vuelos en la línea A Coruña Barcelona. «Antes del verano teníamos tres líneas con Clickair, ahora solo tenemos una con horarios imposibles», precisa. Como la mayoría de los que realizan ese trayecto, él lo usa constantemente por motivos de negocio: «Vas a Barcelona y vienes en el día, a la noche. Ahora nos dejan sin vuelo y lo que antes era un día, ahora se convierte como mínimo en dos», lamenta este delgado regional de una multinacional de copistería.
Se refiere en concreto al vuelo que la compañía Clickair disponía a última hora de la noche para volver desde Barcelona a A Coruña. Salía a las 20.35 del Prat y llegada a las 22.15 al aeropuerto de Alvedro. Facilitaba la realización de una operación elemental para la gente de negocios: poder realizar visitas y comidas con clientes y regresar a casa en el mismo día. «Esta no es una línea turística en la que el pasajero se pueda adaptar a un horario -dice-, sino que el 95% de quienes lo usan son gente de negocios que se desplaza a la ciudad y tienen que arreglar todo en un jornada, algo que ahora es imposible».
Uno de los compañeros de viaje de Varela, es Santiago Cordonié, director general de una multinacional de sistemas de calefacción con sede en Barcelona. Explica detalladamente cómo se las tiene que arreglar ahora: «Si yo quiero ir a Barcelona desde A Coruña para poder estar el lunes trabajando a primera hora allí, tengo que viajar el domingo y volver el martes, con lo que el trastorno es tremendo. Antes, al contar con ese último vuelvo me ahorraba un día entero. Ahora eso es totalmente imposible».
Cordonié coincide con Varela en el hecho de que la línea es rentable. «Tenía una ocupación de un 95% por ciento. Yo, en ese último vuelo, siempre tenía que hacer el autocheking para coger sitio», comenta incrédulo ante la decisión de la firma.
No importa el precio
Cordonié sostiene que con el volumen de pasajeros y la necesidad de la línea se podría hacer en un vuelo incluso más caro: «Me da igual pagar 90 euros que 300, porque a mí me dicen que tengo que estar en Barcelona a las nueve y allí me planto sea como sea. De hecho, yo saco los billetes y no veo ni lo que me cobran, porque son vuelos para la empresa en la que trabajas. Y así, por mi experiencia, ocurre con la gran mayoría».
La eliminación de estos enlaces, básicos para su ocupación (ambos reconocen que como mínimo los usan cada 15 días) pueden tener efectos en su propio trabajo. «Las empresas están por la descentralización, pero con esas medidas nos obligan a replantearnos todo», sostiene Cordonié, que formula un interrogante en voz alta: «Si no tenemos una conexión fluida con Madrid y Barcelona, ¿para qué quiero yo un vuelo a Zaragoza?».
Varela incide en el hecho de que estar comunicados con Madrid y Barcelona es «básico» y que este tipo de carencias provocará que muchos que desarrollan su trabajo en A Coruña opte por irse, bien por iniciativa propia o por exigencias de las empresas: «Nos obligarán a irnos a Madrid y eso es dinero que se escapa de la ciudad. Los gastos de una familia primero, y luego otra y otra. No hay que dar muchas vueltas al tema para ver que es perjudicial».
«Nuestras autoridades deben de defender los intereses de los gallegos y este lo es, aunque no lo vean», concluye Varela.