La finca de los Mariño se transformará en un mirador

La Voz

A CORUÑA

El paseo marítimo tendrá un nuevo aspecto antes de final del 2009. Ese es el plazo que marca el Ministerio de Medio Ambiente para transformar la finca de los Mariño en un mirador sobre la ensenada de Orzán-Riazor y mejorar los accesos a la playa del Matadero.

Esta misma semana se instalaron las vallas de protección y los operarios ya comenzaron a trabajar en la finca, que tiene una superficie de 2.715 metros cuadrados. Según informaron ayer desde el Ministerio de Medio Ambiente, está situada 4,50 metros por debajo de la rasante del paseo marítimo y conserva solo pequeños restos en su interior de una antigua edificación. En cambio, sí mantiene en todo su perímetro el muro de mampostería de su cierre exterior. Precisamente, la diferencia de cota con el paseo dificulta el acceso a la misma e impide su limpieza y conservación. «La inmediata disponibilidad de los terrenos posibilita la implantación de un acceso, adaptado a minusválidos, a la playa del Matadero y a la plataforma de la finca que por su situación constituirá un enclave privilegiado sobre la ensenada», añade Medio Ambiente.

El proyecto de recuperación de la zona tiene un presupuesto de 641.329 euros y está dividido en tres actuaciones diferenciadas. Por un lado, se plantea un acceso al mirador con una estructura porticada, con una rampa y, en ambos extremos, unas escalinatas, que reducen el recorrido entre el paseo, el mirador y la playa. El diseño a base de pórticos genera bajo la estructura dos locales de 57 y 67 metros cuadrados que podrán ser utilizados para servicios de playa o municipales.

En ese ámbito se creará también una zona de descanso y mirador «con materiales de nobleza adecuada y elementos simbólicos que sirvan para caracterizarla». Según Medio Ambiente, se plantea un diseño de pavimento a base de materiales pétreos de diferentes características, «formando un conjunto de gran colorido, pero armónico». Además de otros elementos de mobiliario urbano, se instalará como pieza singular una cúpula de madera laminada con cubierta de policarbonado de 10 metros de diámetro. En el cierre perimetral se mantendrá el muro de mampostería existente, que seguirá ejerciendo su función de contención de tierras.

En cuanto al acceso a la playa del Matadero, se proyecta una rampa de 123 metros, con tres metros de ancho y una pendiente del 8%, que permitirá el acceso a personas de escasa movilidad.

Escollera en Orillamar

Por otro lado, esta misma semana también han comenzado las obras de refuerzo de la escollera en Orillamar, entre el dique de abrigo y la playa de San Amaro. Tiene un presupuesto de 1,1 millones de euros. Se instalarán bloques de hormigón y escollera de más de 15 toneladas y se reparará cualquier desperfecto que se haya producido desde su construcción, hace ya 15 años.