«Las instituciones no funcionan según las demandas del ciudadano»

La Voz

A CORUÑA

La solicitud de una normativa municipal que regulase la instalación de ascensores en edificaciones antiguas de la ciudad, para evitar que los vecinos con problemas de movilidad viviesen «encarcelados» en sus viviendas ha sido una de las demandas más potentes de Eduardo Souto.

-¿Ha sido esta una de las demandas más polémicas de su mandato?

-Hemos insistido mucho en que es un problema que afecta no solo a nuestro barrio por tener edificaciones que se construyeron en los años cincuenta, sino también a toda la ciudad y, sobre todo, a la gente más humilde y más mayor. En este sentido, creo que mi propuesta más polémica ha podido ser la destrucción de unas 300 viviendas de la primera y segunda fase de la Sagrada Familia para construir luego edificios modernos. Son viviendas que tienen problemas de alcantarillado, de accesibilidad, eléctricos, humedad? Quizá fue una propuesta un tanto utópica, teniendo en cuenta que se rompería un sistema especulativo que se da a nivel general

-En todo este tiempo, ¿cómo han sido las relaciones con el Concello?

-Ha habido de todo, momentos en el que el diálogo ha sido muy bueno, y otros muy malo. Desde luego, lo que más me ha decepcionado son las promesas, como es el caso de los realojos del Agra de los Mallos, que no se han cumplido. Pedimos transparencia, pero al final siempre nos encontramos que las instituciones no están funcionando según las demandas de los ciudadanos, sino atendiendo a la demanda de opinión pública.

-Por último, ¿ha secundado la asociación de los Mallos las protestas de los vecinos de O Cruceiro contra la política municipal de realojos?

-Siempre he dicho que apoyo los realojos, pero no si se hacen dentro de un entorno único. Es un problema que generó la ciudad y creo que no sería justo que cargase únicamente con él ni Mesoiro, ni Eirís, ni la Sagrada Familia, ni ningún otro barrio de la ciudad. Todos, incluyendo zonas como María Pita, debemos cargar ahora con este problema.