Galicia exporta embriones de raza frisona por Internet

A CORUÑA

Galicia «é unha potencia». Tanto que ha logrado mudar las reglas del juego dentro del sector ganadero. Echando mano de las leyes de Mendel, los técnicos que trabajan en la Unidad de Transferencia Embrionaria de Bos, en el término de Bergondo, han logrado que ganaderos de todo el mundo se interesen por los embriones desarrollados en sus instalaciones. Ahí, a tan solo nueve kilómetros de A Coruña, está el laboratorio con mayor variedad genética de Europa, dependiente de la Federación de Frisona Galega (Fefriga). El vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, y el conselleiro de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, inauguraron ayer sus nuevas instalaciones. Las 158 vacas que viven ahí, con reputados pedigrís canadienses, americanos y europeos, son cruzadas con sementales de Xenética Fontao, empresa pública que depende de Medio Rural. El objetivo es lograr embriones que mejoren poco a poco la cabaña galaica. Pero los resultados son tan buenos que esos embriones ya se han comenzado a comercializar por Internet. Luego serán colocados en vientres de alquiler para lograr esa optimización genética.

Durante los primeros quince días en los que el embrión está listo para inseminar una vaca, los ganaderos de la comunidad tienen preferencia para comprarlo, con un descuento del 40%. Luego ya puede ir a cualquier lugar del mundo. Los embriones viajan a países hasta los que hace poco tenían que ir los ganaderos autóctonos a buscar cabezas de ganado que renovasen la cabaña. Ahora Alemania, Holanda, Gran Bretaña o Italia reciben embriones de aquí. El precio de cada uno varía entre los 300 y los 500 euros, en función del cruce.

Pero no solo los embriones son los que van al extranjero. Algunos ganaderos ya han comenzado a comercializar sementales hijos de las vacas de Bos. Cuestan unos 3.000 euros. Alemania e Italia son los países más interesados. Incluso el semen de los toros de Fontao ya ha llegado a Nueva Zelanda, en plenas antípodas.