El dueño de un bar podría ir a la cárcel acusado por una cocinera que perdió los dedos de una mano
A CORUÑA
El propietario de un establecimiento coruñés ocupará el banquillo de los acusados para responder por un delito de lesiones y otro contra el derecho de los trabajadores por los que el fiscal pide para él una condena de dos años y siete meses de prisión.
Los hechos que le imputan se remontan a enero del 2000, cuando una cocinera que trabajaba en el negocio del imputado perdió los dedos de una mano al manipular una trituradora de carne, máquina que por el contrato y la cualificación profesional de la mujer no podía usar.
La acusación particular, en su escrito de calificación, asegura que la cocinera tenía un contrato de trabajo de cuatro horas al día como ayudante de cocina, pero en realidad su horario era de once de la mañana a cinco de la tarde y de siete de la tarde a dos de la madrugada. Tampoco le respetaba el descanso semanal de un día y medio y la mujer, lejos de trabajar como ayudante de cocina, era cocinera y limpiadora.
En resumen, el procesado, según la acusación particular que defiende los intereses de la mujer, cometió una infracción de la normativa de seguridad e higiene en el trabajo, además de no ajustarse a las normas sobre jornada y descanso, ni a las reglas de cotización a la Seguridad Social, infringir legislación salarial, carecer de un plan de formación y de prevención de riesgos laborales y no cumplir la reglamentación sobre contratación.
El fiscal sostiene por su parte que la mujer, por su contrato, no podía manipular la máquina que, por desconocimiento, le segó los dedos.