«La televisión es una mala influencia para los actores»

L. Queijeiro

A CORUÑA

La escuela teatral Casahamlet, dirigida por Santiago Fernández y Manuel Lourenzo, cumple diez años

16 sep 2008 . Actualizado a las 12:17 h.

Las puertas de Casahamlet se abrirán la primera semana de octubre para recibir a nuevos alumnos. Pero esta vuelta a las aulas será más especial que en cursos anteriores, pues la escuela teatral cumplirá diez años de vida instruyendo a actores y actrices que, en algunos casos, han conseguido dedicarse profesionalmente al mundo de la interpretación. Un éxito que Santiago Fernández, profesor, actor y codirector de la escuela, vincula al duro trabajo realizado y a la buena relación que él y el otro creador de la compañía, Manuel Lourenzo, mantienen. «Somos un matrimonio muy bien avenido», manifiesta un Santiago Fernández que dice admirar mucho «como persona y como profesional» al escritor y dramaturgo lugués.

-¿Llevan la cuenta de cuántos artistas han formado en estos diez años?

-Ya han pasado más de quinientos alumnos. Pero sabemos que son setenta los que se dedican profesionalmente al mundo artístico. Muchos de ellos trabajan en compañías, en televisión, en publicidad, haciendo doblaje... Actores como Paulo Serantes, Victoria Teijeiro o Sofía Casasnovas que ahora vuelan solos fueron alumnos nuestros.

-Echando la vista atrás, ¿qué es lo que más costó?

-Convencer a algunos alumnos de que estos son unos estudios apasionantes, pero también muy duros. Hay gente que se equivoca y viene a la escuela a hacerse famosa y no a ser actor. Es algo que tratamos de erradicar, porque la formación artística también requiere aprender a ser crítico, reflexivo, culto y, sobre todo, humilde. También les cuesta mucho separar lo doméstico de lo artístico. En este sentido, las series de televisión son muy peligrosas, porque a ellas llegan actores que no saben hablar.

-¿Entonces, la tele puede ser enemiga del teatro?

-En mi opinión, es una mala influencia para los actores. El arte no es una interpretación de la vida y el aprender a hablar claro requiere un esfuerzo que no todos están dispuestos a sufrir. De hecho, ha habido alumnos que han abandonado el centro porque no estaban dispuestos a sacrificarse.

-¿Hay en A Coruña madera de artista?

-Hay grandes actores y una gran tradición teatral. Aquí hubo un Conservatorio Superior de Declamación, del que yo mismo fui profesor, la primera Escuela de Dramática Gallega... Esta ciudad fue un puerto que recibió los aires de Europa y América que trasladaban la ópera bufa y el teatro.

-¿Qué proyectos de futuro tiene la escuela?

-Seguir desarrollando una labor, tanto pedagógica como cultural, muy necesaria. Además, seguiremos haciendo cursos monográficos por los concellos, poniendo los cimientos para que se creen escuelas o para, al menos, ilusionar a la gente.