El Concello asegura que no puede prohibir a los jóvenes que jueguen al fútbol en las playas de Riazor y Orzán
16 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.«No me gusta nada que jueguen al fútbol tan cerca de los niños, es muy peligroso», comenta Ana López, una habitual de la playa del Orzán. «Lo que sí podrían hacer es jugar con un balón de plástico, porque así, aunque le dieran a la gente con la pelota, el impacto haría mucho menos daño y todos saldríamos ganando».
Este no es el primer verano en el que los jóvenes se entretienen en la playa jugando al fútbol, y esta diversión parece no agradar a todo el mundo. Incluso hay gente que no entiende cómo no se permiten los perros y los chicos sí pueden jugar a sus anchas en la arena. Algunos padres se muestran en contra de que los jóvenes estén jugando con la pelota tan cerca de la gente que está tomando el sol. «Podrían habilitar una zona en la playa para que pudiesen jugar a sus anchas sin molestar a nadie», afirma Anastasio Figueroa. «Es cierto que es molesto, sobre todo si tienes niños pequeños y tienes que estar pendiente de ellos para que no les hagan daño. Preferiría que se apartasen de la gente mientras juegan; por ejemplo, que estuviesen más cerca de la orilla, donde se ponen menos bañistas», dice Ana Tomé.
Pero no todas las posturas se muestran en contra del fútbol-playa: «No vengo mucho a esta playa, pero no me molesta que los chicos jueguen. Como yo tengo niños, es posible que el día de mañana sean ellos también los que jueguen al fútbol», afirma Patricia Pan. «La playa es muy grande y aquí tenemos espacio para todos. Si veo que están jugando, me alejo para evitar balonazos».
Los más jóvenes defienden a los futboleros: «A nosotras no nos molesta que haya gente jugando con el balón en la playa», comentan Marta Teijo y Marta Chouza . «Es una diversión como otra cualquiera», añaden.
«La gente exagera un poco al quejarse de que los chicos jueguen al fútbol, se hace desde siempre y nunca ha pasado nada. Hay mucho sitio en la arena, y los chicos que juegan al fútbol siempre se ponen en el mismo lugar», declara Ana María Touzón. «Si veo que hay muchachos jugando al fútbol, pongo la toalla más alejada de donde estén, para evitar recibir balonazos, no voy a impedirles jugar» afirma Antonio García. «Y si llegamos nosotros antes y los chicos se ponen a jugar al rato, siempre puedes cambiarte de sitio, aunque es un fastidio».
«Alguna vez nos han llegado quejas en torno a este tema», afirma un responsable de Protección Civil. «Nosotros somos un grupo de voluntarios, no una autoridad, lo único que podemos hacer es pedir de buenas maneras que dejen de jugar, como otro ciudadano cualquiera, pero el uniforme impone más y la gente suele hacerte más caso». Con las banderas azules se contempla que haya una zona reservada para juegos, pero en una playa urbana este proyecto «no es factible». «Es imposible llevarlo a cabo porque con los pocos días de sol que tenemos no podemos quitarle espacio a los bañistas: al balompié se puede jugar todos los días, pero cuando hace sol la playa se llena», explica el responsable.
El año pasado se planteó incluso elaborar una ordenanza para prohibir jugar al fútbol en la arena, pero no fue viable.