La feria taurina A Coruña 2008 hace hoy el paseíllo con la ya tradicional corrida de la prensa rosa. Se cae del cartel Jesulín, que se ha cortado la coleta, y en su lugar entra la segunda sensación taurina de los últimos años, Cayetano Rivera Ordóñez. El hijo menor de Carmen Ordóñez Dominguín y Paquirri es el gancho de un cartel que pondrá la plaza, y los toros, patas arriba. La terna la completan el hermano de Cayetano, Francisco, y El Cordobés, quienes en 2006 y 2007 compartieron cartel con Jesulín en el Coliseo. Los toros son de Sotillo Gutiérrez, ganadería nueva en esta plaza. La empresa, Inversiones Chicó, ha despachado 1.600 abonos, pero la venta de entradas sueltas para la primera de feria, que ha generado colas, hace prever una gran entrada.
Dicen los críticos que el toreo de Francisco remite a su padre, Paquirri, y el de Cayetano a su abuelo, Antonio Ordóñez. Son toreros de triple dinastía, pues en el árbol genealógico de los dos hermanos aparece su tío abuelo Luis Miguel Dominguín, que tomó la alternativa en la vieja plaza coruñesa en 1944. Fran (Madrid, 74) lo hizo en 1995, y el próximo día 17 lidiará su corrida número 1.000. Nunca ha acabado de cuajar en Madrid, pero ha firmado faenas para el recuerdo en plazas de primera como Sevilla y Bilbao. En A Coruña ha lidiado 18 toros, a los que ha cortado 11 orejas. En dos ocasiones ha salido por la puerta grande: en su primera comparecencia (1996) y en el 2002. Cayetano (Madrid, 1977) tomó la alternativa en el 2006. Esta temporada ha triunfado dos veces en Valencia y cortó una oreja en su confirmación de alternativa en Las Ventas. Dicen que lleva el temple en la sangre.
El Cordobés (Arganda de Rey, 1968) tomó la alternativa en 1993. Su actuación de mayor mérito en los últimos dos años fue la tarde en la que cortó una oreja en Valencia. Las grandes plazas nunca han sido su territorio. Su toreo cala en cosos de segunda y tercera. En el Coliseo ha lidiado 16 astados a los que ha cortado 9 orejas. Tres veces ha salido por la puerta grande (1996, 2005 y 2006). Se querrá sacar la espina del último toro que lidió el pasado año, cuando el público lo despidió con pitos.
Las entradas para esta tarde se pueden adquirir en las taquillas del Coliseo y cuestan entre 20 y 75 euros.