El plan de infraestructuras de la Xunta retrasa la C-40 hasta el 2020

La Voz

A CORUÑA

La conselleira de Política Territorial, María José Caride, y el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, presentaron hace poco más de un mes en A Coruña el plan director que maneja el gobierno autonómico para solventar los problemas de movilidad en toda la comarca coruñesa. Se trata, informó la conselleira, de ejecutar un total de treinta inversiones, que suman un coste global de 806 millones de euros, que serán aportados por la propia Xunta (40 por ciento), el Ministerio de Fomento (35 por ciento) y las administraciones locales y entidades privadas.

El problema de ese plan, que prevé articular una conexión de red en forma de malla cuyo eje será una autovía bautizada con el nombre de C-40, que conectará la vía Ártabra con el puerto exterior y servirá como intercambiador con las demás carreteras, es que dicha actuación se demorará hasta el año 2020, según informó María José Caride en su comparecencia oficial.

Otras actuaciones

El nuevo mapa de carreteras concebido por la Consellería de Política Territorial contempla también obras como la creación de una circunvalación en Sada o la conexión directa del aeropuerto de Alvedro con la autopista AP-9.

Además, también se desarrollarán actuaciones para conectar los actuales polígonos industriales con el puerto exterior de Langosteira, al tiempo que se les conecta con las vías de gran capacidad ya prediseñadas con el fin de evitar que el tráfico pesado tenga que entrar en la ciudad para dirigirse en cualquier dirección. Con esas medidas, la Xunta espera aliviar la intensidad circulatoria de Alfonso Molina, que supera ya los 140.000 vehículos diarios.