Primeras multas contra el botellón

A CORUÑA

Un local multiservicios de la calle Juan Canalejo ha sido sancionado dos veces por vender alcohol después de las 22 horas, en aplicación de la ordenanza de convivencia

22 jul 2008 . Actualizado a las 11:40 h.

Ángel Couto es el primer empresario coruñés sancionado por incumplir la nueva ordenanza de convivencia y ocio en el espacio público (es decir, la ordenanza antibotellón). Su local está en pleno corazón de la movida coruñesa, arropado por la multitud de pubs que pueblan la calle Juan Canalejo. Pero El Tajín no es un bar ni un pub. El Tajín es un local multiservicios que vende bocadillos de tortilla, caramelos y gominolas, en el que se hacen fotocopias y envíos de dinero al extranjero. También funciona como locutorio y gestiona las recargas de los móviles cuando uno se queda sin saldo. Y, como cualquier otra tienda multiservicios, también vende botellas de ron, whisky o ginebra. De hecho, según explica Ángel Couto, la venta de bebidas alcohólicas durante el fin de semana supone un tercio de la recaudación. Casi nada.

Explica que el pasado viernes tuvo la visita de la Policía Local y que le «tomaron los datos» porque vendió una botella de cerveza después de las diez de la noche, algo que prohíbe la nueva ordenanza de convivencia y ocio. Admite que cometió la infracción, pero también explica que no tuvo aviso de la entrada en vigor de la ordenanza. «Como todo el mundo, había oído algo, pero no sabía que ya se estaba aplicando. Así que el viernes asumí mi culpa y supongo que me vendrá una multa, aunque oficialmente no me notificaron nada». El problema, dice, lo tuvo el sábado por la noche, cuando lo volvieron a sancionar por vender alcohol a partir de las 22 horas. Ángel Couto niega que se produjera esa venta, pero el hecho es que una patrulla de la Policía Local requisó a un joven que acabada de salir de El Tajín una botella de ron que llevaba escondida bajo el jersey. «Yo no puedo evitar que un cliente entre con productos de otras tiendas, sean gominolas, bocadillos o una botella de alcohol. Además, incluso el chaval les dijo a los agentes que lo había comprado en otro local», asegura Ángel Couto.

Dos propuestas de sanción

De todas formas, desde la Policía Local confirmaron que el establecimiento ya tiene dos propuestas de sanción y que tendrá que pagar la multa correspondiente. Aunque no pudieron precisar la cuantía, según consta en la ley autonómica que regula la venta y publicidad de alcohol y tabaco, al tratarse de una infracción leve, la sanción podría oscilar entre los 600 y los 3.000 euros.

Ángel Couto explica que la ordenanza solucionará los problemas de descanso de los vecinos de algunas zonas, pero no evitará la venta de alcohol a los jóvenes. De hecho, confirmó que muchos adelantaron la hora de ir al supermercado porque ya sabían que a partir de las 22 horas no conseguirían botellas en ningún lado. También explica que ve con buenos ojos la presencia de patrullas, pero recuerda que, paradójicamente, a él ya lo han atracado en un par de ocasiones e, incluso, muestra la señal de un navajazo por intentar impedir un robo. De hecho, los sábados, tiene contratada a una persona para que vigile su establecimiento. «Los perjudicados siempre somos los comerciantes. Acabo de pagar 1.500 euros en impuestos, pero no me dejan vender el género», reflexiona.