El día en que los Reyes tomaron el aperitivo con los coruñeses

Pablo Portabales pablo.portabales@radiovoz.com

A CORUÑA

Un cóctel real. «¿Cuando los oyentes llaman al programa de radio qué le preguntan al alcalde?», se interesa el Rey. «De problemas de la vida cotidiana, una farola que no funciona, una marquesina que hace falta o una acera en mal estado», resumo a Don Juan Carlos, que apura una copa de vino tinto, ante la atenta mirada de Javier Losada . Tan acostumbrado está uno a verlo en los periódicos, las revistas, en la tele, y hasta en las monedas de un euro, que tengo la sensación de que estoy hablando con una persona que conozco de toda la vida. Los Reyes de España compartieron ayer más de media hora con los asistentes al cóctel que el Ayuntamiento sirvió en una carpa con un potente, y ayer insuficiente, aire acondicionado. Fue de repente. De improviso. Ninguno de los invitados conocía el guión. A la una y media de la tarde aparecieron el Rey y la Reina con las personalidades que les acompañaron en la visita a la exposición sobre Alfonso IX y, tras unas palabras del alcalde, los monarcas abandonaron el escenario y por separado empezaron saludar a los sorprendidos presentes. Charlas animadas. «Estaba en cuarta fila y de repente se hizo un hueco y me encontré de frente con Doña Sofía», me comenta la viuda de Rafael Hervada, Benigna Peña . A su paso dejó un reguero de comentarios. Entre los más mencionados el hecho de que es más alta en directo que a través de la televisión, que es encantadora, y, el tercer aspecto más comentado, que se conserva muy bien, que está muy joven, vamos. Hubo más piropos para ella que para él, que también está bárbaro. A mí me pareció que ambos están fenomenal para su edad. La mujer por la que no pasan los años se paró varios minutos con un grupo de cuatro coruñesas entre las que estaba María del Carmen Martínez Pulleiro , la presidenta de Afaco, la Asociación de Familiares de Alzheimer de A Coruña. «Usted estuvo en mi casa», le dijo la Reina. «¡Se acordaba de mi! Me sorprendió porque fíjate la cantidad de caras que verá ella», apunta María del Carmen, que visitó Zarzuela por temas relacionados con la enfermedad contra la que lucha desde hace años. «Comentó que tenía muchos esperanzas puestas en la investigación y me preguntó por el número de personas afectadas en A Coruña y Galicia», recuerda la dirigente social.

Como un buen cóctel que se precie, los temas gastronómicos fueron protagonistas. Por cierto, el encargado de servir el de ayer fue Pablo Gallego y todo tenía un aspecto buenísimo, pero no probé nada por culpa de la operación bikini en la que estoy inmerso. Un bañador se echaba de menos ayer bajo la carpa. A lo que iba. El Rey comentó que le gustaban mucho los percebes, algo ya sabido, pero me sorprendió que no fuese aficionado al pulpo. «Las nécoras, y el resto del marisco dijo que sí», comenta Luis del Moral , de la empresa consignataria Rubine e Hijos, que charló un rato con Don Juan Carlos sobre temas relacionados con el mar y en especial sobre el barco de guerra americano que el Rey vio cuando aterrizaba su helicóptero en la zona portuaria. «Me dijo que llevase al capitán del buque a tomar unas buenas nécoras», apunta Luis. Respuesta gallega. Los monarcas también saludaron de forma muy afectuosa a las tres personas con uniforme militar presentes en el aperitivo, entre ellas José Navas Ramírez-Cruzado , director del museo vinculado al Ejército. Fue más de media hora en la que don Juan Carlos y doña Sofía compartieron con total normalidad y naturalidad un vino español y unos pinchitos con representantes de la sociedad coruñesa. Poco antes de marcharse charlaron con Flora, la esposa de Amancio Ortega , y el Rey bromeó con el presidente de la Asociación de la Prensa. «¿Os da mucho la lata el alcalde?», preguntó el monarca al Manolo González . «No mucho», contestó. «Es una respuesta muy gallega», sentenció sonriente el jefe del Estado. Resulta imposible nombrar a todas las personas que saludaron a los grandes protagonistas del día porque fue, sin duda, el día más sociable de los Reyes en A Coruña.

Tienen la edad, más o menos, de los nietos mayores de los Reyes. Me refiero a otras reinas, a las de las fiesta del Carmen del barrio de los Castros que arrancaron ayer con el pregón a cargo del concejal Florencio Cardador , que es republicano. Hoy es el día grande para Rocío López López , de 8 años y alumna del Anxo da Guarda, que ejercerá como reina de los festejos. Ahí la tienen con sus damas de honor, Alba Romero Casares , su predecesora y alumna del Sal Lence, su hermana Lucía López , Yanina , hermana de Alba y de tan solo 5 añitos y Soledad Anca Mkrtchyan , de 10 años. «Mi madre es rusa», precisa tras deletrear su segundo apellido. Feliz día a las Carmiñas.