El incendio en el «Playa de Covas» fue por un cortocircuito

R. Castro

A CORUÑA

Un cortocircuito fue con casi total seguridad la causa del incendio que se produjo en el pesquero Playa de Covas, que tiene base en Ribeira y que tuvo que realizar un atraque de emergencia en el puerto coruñés en la medianoche del lunes.

El armador del barco, José Antonio Muñiz, explicó ayer los detalles del incidente. «Navegabamos a cinco millas da Coruña cando notamos que saía fume da bodega, e xa avisamos á torre de control e puxemos rumbo ao porto».

Atendiendo a las indicaciones de la torre, los marineros mantuvieron cerrada la puerta de la bodega y el barco llegó remolcado al muelle de Oza, donde los bomberos coruñeses sofocaron un pequeño foco que persistía y ventilaron la dependencia, comprobando que no se había producido una acumulación de gases.

Muñiz admitió que «foi un bo susto», pero subrayó que el incendio apenas ha tenido consecuencias. No hay ningún marinero herido ni afectado por el humo, y los daños materiales tampoco son cuantiosos. Según indicó, se quemó un poco de porexpán de la bodega y parte de la instalación eléctrica, sin que se propagara a otras estancias de la embarcación ni a los aparejos.

En el momento en que se inició el fuego, el Playa de Covas se disponía a comenzar la jornada de pesca en el entorno de Sada. El buque es un cerquero de siete tripulantes que trabaja la sardina en esa zona y la vende en la lonja coruñesa.

Muñiz cree que no perderán más de un día o dos de faena a causa de este accidente, ya que el barco puede navegar mientras se acaban de reparar los daños en la bodega.

José Antonio Muñiz pertenece a una familia conocida en Ribeira por su dedicación a la pesca. El patrón trabaja en el mar «desde que era un neno» y admite que ya tuvo algún otro susto. «Isto é como os coches e o tráfico», afirmaba.