Una exposición sobre la edad de oro de la fotografía en Perú inicia en la Luis Seoane su recorrido europeo
30 may 2008 . Actualizado a las 12:49 h.Uno de los legados fotográficos más importante de América Latina. Así califican el legado de los hermanos Carlos y Miguel Vargas los organizadores de la exposición que esta tarde, a las 20 horas, se inaugura en la Fundación Luis Seoane. Es la primera vez que se podrá ver en España la obra de estos dos fotógrafos, nacidos en 1885 (Carlos) y 1887 (Miguel), que luego se expondrá en Valencia (del 23 de octubre al 7 de diciembre) y el próximo año podría verse en alguna ciudad europea.
Cuando los Vargas estudiaban en el colegio salesiano fabricaron su primera cámara fotográfica, una tarea por la que recibieron una medalla de plata; este hecho hizo que el destacado fotógrafo Max T. Vargas se fijara en ellos y los convirtiera en sus aprendices. Ocurría esto en el cambio de siglo, 1900, y doce años más tarde los dos hermanos abrían su propio local que acabó siendo no solo un estudio de fotografía sino un centro cultural durante la edad de oro de la ciudad de Arequipa.
Alberto Ruiz de Samaniego, director de la Fundación Luis Seoane, destacaba ayer «la vida artística muy extensiva y muy diversificada» puesto que en las casi 10.000 imágenes que forman el archivo fotográfico de los Vargas hay desde temas etnográficos, como las indias hilando o un niño muerto (muy similar a las fotos de cadáveres que se hacía en Galicia) hasta las personalidades de la ciudad.
Faros de coches y fogatas
De todos modos, Ruiz de Samaniego destacó que lo más característico de la obra de estos fotógrafos son sus nocturnos, imágenes en las que pueden verse como los faros de un automóvil e incluso fogatas que encendían para este fin sirven como iluminación de la fotografía.
Adelma Benavente, comisaria de la exposición junto con Peter Yenne, detalló que alguna de las imágenes fue tomada tres 30 minutos de exposición y detalló todo el proceso seguido para salvar las placas de cristal en las que estaban estas fotos y trasladarlas a un soporte digital. También explicó en la recuperación de estos fondos, considerados como «una de las colecciones más importantes de Perú» trabajaron más de 40 voluntarios norteamericanos, ya que contó con la colaboración de la Fundación Ford, y fueron digitalizadas 6.000 imágenes.
El catálogo de la muestra, publicado por Turner, abre con la imagen de los reclutas de Santa Marta y cuenta con un texto de Mario Vargas Llosa.