La Xunta atenderá las demandas vecinales en el proyecto vial entre Meicende y Sabón

A CORUÑA

Los representantes de las asociaciones vecinales de Meicende, Oseiro y Pastoriza acudieron ayer por la mañana a la reunión con el delegado de Política territorial con poca fe. Prueba de ello es que tenían pensado manifestarse este viernes contra el proyecto de seguridad vial entre San José y la glorieta de Sabón. Pero ya no lo harán. Ni habrá concentraciones ni cortes de tráfico. Por el momento. Los presidentes de los colectivos vecinales salieron muy satisfechos del encuentro. Durante casi siete horas, Alberto González escuchó sus reivindicaciones. Metro a metro, recorrieron la carretera sobre el papel, discutiendo todas las actuaciones que la Xunta pretende llevar a cabo. Hablaron de los aparcamientos, de las siete rotondas proyectadas, de las paradas de bus, de los pasos peatonales, de las incorporaciones a la izquierda y del ancho de las aceras.

Los presidentes de las asociaciones expresaron su total rechazo a las rotondas. No a todas. Exceptúan la proyectada en Sol y Mar. En cuanto al resto del plan autonómico, nada les convence. El representante de Meicende afirmó que ese proyecto «pon problemas donde non os hai e non soluciona os que sí existen». Si se lleva a cabo lo que pretende la Xunta, «nos quedaremos sin un 60 por ciento de aparcamientos, perderemos o trasladarán paradas de bus o pasos peatonales, en algunas zonas se estrecharán aceras o desaparecerán, los negocios terminarán cerrando ante la falta de espacio para aparcar o descargar y, lo que es peor, en lugar de beneficiar la seguridad, pondrán en peligro nuestra integridad».

Tras la reunión, a la que asistió la alcaldesa de Arteixo, Pilar Souto, y el edil de Cultura, Andrés Gayoso, los representantes de los vecinos afirmaron que el recibimiento «ha sido de lo más correcto y abierto a cualquier postura de diálogo desde el principio de la reunión». Dicen que fueron atendidas varias peticiones formuladas por las asociaciones e incluso Política Territorial se comprometió a estudiar algunos puntos sobre el terreno para su posterior corrección. Asimismo, «se han discutido puntos del proyecto y se ha llegado a un acuerdo por prevalecer la seguridad vial y de los peatones».

Con respecto a los aparcamientos -los vecinos estiman que se perderían más del 60 por ciento de plazas a lo largo de la vía-, la Consellería prometió estudiar la posibilidad de minimizar la falta de las mismas «e incluso se habló de habilitar nuevas plazas donde anteriormente no se contemplaban», afirma Inocencio Pérez, del colectivo de Pastoriza.

Los afectados también recibieron del delegado la promesa de consensuar con los vecinos los lugares de los pasos de peatones y paradas de bus. Las asociaciones también han propuesto la posibilidad de dotar de vallas de seguridad para peatones las glorietas. En diciembre, la Consellería presentará a los vecinos el nuevo proyecto.