En agosto de 1872, el monarca de reinado efímero protagonizó el viaje real más breve a A Coruña, donde permaneció poco más de cuatro horas
12 may 2008 . Actualizado a las 12:23 h.Entre las visitas de reyes españoles a la ciudad, no cabe duda de que la más breve fue la de Amadeo I de Saboya en el mes de agosto de 1872, pues permaneció en ella algo más de cuatro horas. Su reinado también fue efímero pues solo estuvo dos años y 40 días en el trono.
Desechado Alfonso de Borbón, hijo de Isabel II y, según todos los indicios, del capitán de alabarderos Puig Moltó, la Asamblea Nacional decidió buscar en el extranjero a un personaje de estirpe real que quisiese ser rey de España, mientras el general Francisco Serrano (otro amante de la ex reina Isabel), ejercía la regencia. La votación, celebrada el 27 de noviembre de 1870, dio el siguiente resultado: Amadeo de Saboya, 191 votos; duque de Montpensier, 27 votos; duque de la Victoria, 8 votos, y Alfonso de Borbón, 2 votos. La República federal obtuvo un total de 60 votos.
Amadeo, que reinaría con el nombre de Amadeo I, pertenecía a la casa italiana de Saboya y había nacido en 1845 en Turín. Era el segundo hijo de Víctor Manuel II, rey de Saboya-Piamonte, y de María Adelaida de Austria, bisnieta de Carlos III de España.
Desde Italia
Amadeo, que aceptó el trono el 4 de diciembre ante una comisión parlamentaria española, emprendió el viaje desde Italia, desembarcando en Cartagena el 30 de diciembre de 1870 y llegando a Madrid el 2 de enero de 1871. Su primer acto público, nada más llegar a la estación madrileña de Atocha, fue necrológico: velar el cadáver del general Prim, su principal valedor, que había sido asesinado días antes. Una copla popular diría: «En la calle del Turco/ le mataron a Prim/ sentadito en un coche/ con la Guardia Civil». Luego, juró su cargo ante las Cortes.
El reinado de don Amadeo fue breve pero convulso, sufriendo un intento de asesinato, el 19 de julio de 1872, y teniendo seis gobiernos. En ese verano del 72 se decidió a visitar varias ciudades del norte de España, llegando a Ferrol el 21 de agosto de 1872 y a la capital coruñesa en la mañana del día siguiente. Hizo el viaje por mar, en la fragata Victoria , que fue la que inició en Galicia el alzamiento en la revolución de septiembre de 1868.
Recibimiento
Pasó revista a las fuerzas del Ejército que en el propio muelle le rindieron honores, acompañado del capitán general coruñés José Sánchez Bregua. La prensa local dirá que el recibimiento fue entusiástico, algo extraño, pues en la ciudad latía un fuerte sentimiento republicano, empezando por el entonces alcalde Federico Tapia.
Don Amadeo visitó posteriormente el edificio de Capitanía General, que era el mismo de la Audiencia Territorial de Galicia, donde fue cumplimentado por las autoridades civiles, militares y eclesiásticas de Galicia.
A las doce se dirigió de nuevo a la fragata Victoria, anclada en bahía y a la una y media se hizo a la mar rumbo a Santander, mientras algunas embarcaciones le acompañaron hasta el límite de la bahía. Le acompañó, además, la escuadra inglesa, hasta 8 millas fuera de puntas, cerca de cabo Prior, tras lo cual se dirigió a Vigo, mientras la fragata Victoria puso rumbo a Santander.
Años después, Emilia Pardo Bazán, en su novela La tribuna , ambientada en A Coruña (Marineda) y su Fábrica de Tabacos, haría varias referencias a don Amadeo y la ciudad. Por ejemplo, en el capítulo XXIX, apuntaba: «Desde la venida de Amadeo I, tenían las cigarreras de Marineda a quien echar las culpas de cuantos males afligían a la fábrica. Cuando caminaba hacia España el nuevo rey, se leían en los talleres, con pasión vehementísima, todos los periódicos que decían: 'No vendrá'. Y el caso es que vino, con gran asombro de las operarias».