Más rápido que una calculadora

A CORUÑA

Jaime García demostró a alumnos de Culleredo que realizar mentalmente operaciones con veinte dígitos es posible

06 may 2008 . Actualizado a las 12:56 h.

Cinco récords Guinness lo avalan. Al colombiano Jaime García Serrano lo consideran el calculista matemático más importante de este siglo. Cualquier ciudadano con conocimientos medios de esta materia se quedaría en 3,14,16 para referirse al número pi. El último logro de García Serrano fue cantar de carrerilla y sin errores 151.200 aproximaciones de este cociente. Ahora se plantea nuevos retos. «Quiero hacer operaciones bimillonarias con razones trigonométricas», explicaba ayer en Culleredo.

García Serrano dio unas horas de clase en un instituto y enseñó a alumnos de entre 13 y 14 años algunos trucos para aproximarse a estas operaciones imposibles. Por ejemplo, se situó de espaldas a una pantalla en la que se iban introduciendo números de dos cifras. En total 20. Solo los nombraron una vez y fue capaz de repetirlos sin error de izquierda a derecha, a la inversa o desde el centro. También es capaz de calcular el calendario gregoriano de un millón de años. La demostración práctica la hizo en esta aula. Año, mes y día de nacimiento para que los alumnos supiesen si vinieron al mundo un lunes o un martes. García Serrano llegó a dejar en evidencia a un abnegado profesor, que tardaba más en introducir los datos en el ordenador que el matemático en resolver el cálculo.

«No se agobien, vayan ustedes despacio y sean disciplinados», explicaba el calculista a los alumnos. «Para empezar hay que trabajar primero con pocas cifras, asentarlas y luego continuar con más», les decía mientras resolvía entuertos de los más variado como raíces cuadradas elevadas a la enésima potencia o multiplicaciones con todos los dígitos imaginables en un tiempo récord, incluso para una máquina.

Insistencia

La agenda de Jaime García está repleta de actos. Tuvo un hueco para acercarse al Instituto Blanco Amor de Culleredo gracias a la insistencia de una profesora Carmen Tutor Lemos. «No se cuantas veces hablé con su secretaria, hasta que un día me dijo que vendría y aquí está», explicaba.

García descubrió su habilidad para descodificar cifras millonarias gracias a un profesor en su Colombia natal. «Él me enseñó como utilizar el ábaco». Se trata de un pequeño objeto que facilita cálculos matemáticos sencillos. Él es capaz de convertirlos en estratosféricos. Uno de sus logros es extraer la raíz de indice 13 de un número de 100 dígitos. Lo hizo en 0,15 segundos.