De burros no tienen nada

A CORUÑA

Carral celebró ayer la cuarta edición de su feira do borrico, donde se premió a los ejemplares más guapos, grandes, veloces y inteligentes de la comarca

05 may 2008 . Actualizado a las 11:43 h.

Algunos, más que zopencos parecían liebres. Otros, unos pedazo de burros en toda la extensión del término. Es lo que tienen estos animales, que cuando quieren son obedientes como el perro, currantes como el buey o fieros como el león. Pero en nada se atraviesan, se les cruzan los cables y no hay nada que hacer. El jumento se hace el tonto y no hay quien lo mueva. Los borricos son de esa forma de ser y ayer lo han vuelto a demostrar en la Feira do burro de Carral, que reunió a los 58 mejores ejemplares de la comarca. Hubo concurso de belleza, de inteligencia, de tamaño y de velocidad (con jinete y sin jinete). Una juerga que llegó a su cuarta edición y que intenta concienciar a la opinión pública del riesgo que corre este patrimonio genético en peligro de extinción y que trata de exaltar la raza autóctona gallega, que se diferencia del resto por su pequeño tamaño, su disposición al trabajo a destajo y nada sibaritas a la hora de comer. Se le llama burro fariñeiro.

En la carrera volvió a arrasar Amadeo , un borrico montado por Antonio Aradas, que con la de ayer se hizo con su cuarta victoria en otras tantas ediciones. El bicho corre que se las pela porque su amo lo ha enseñado a cabalgar. Y no ha sido nada fácil. Lo primero fue caparlo, pues los burros no los atura nadie cuando gozan de toda su masculinidad. «Hay que ter paciencia, traballar moito con eles, enseñarlles pouco a pouco», cuenta Aradas, un abegondés que no cambiaría un burro por un caballo.

También había burras. Y la más veloz quedó tercera, y eso que anda embarazada. Luis Brea fue su jinete y avisa a todo aquel que quiera poner un burro en su vida que «se haga valer y que le demuestre al animal quién manda».

Jorge Pérez fue el veterinario de la feria. Y le molesta la mala prensa que tienen los burros. «Tienen gran capacidad de carga, trabajadores y apenas necesitan mantenimiento», destaca de estos bichos, que aunque burros, son listos como ardillas.