«No solo los gitanos necesitan ayuda»

A CORUÑA

Apoya la reinserción y pide a los vecinos sosiego, pero que sigan vigilantes

06 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Luisa Varela (A Coruña, 1959) pide tiempo para ponerse al día. Acaba de aterrizar en la presidencia de la federación vecinal y se encuentra con un conflicto social sin precedentes en A Coruña: barrios enteros en alerta por el realojo de los chabolistas de Penamoa.

-Desde luego no es un asunto fácil.

-Nosotros tenemos que escuchar a todas las partes. Entendemos la preocupación de todos los vecinos (Mesoiro, Eirís, Los Rosales, el Ventorrillo...), pero también hay que dar un voto de confianza al plan de la Xunta y del Ayuntamiento. Hay que pensar en que el objetivo es la integración. Apoyamos a los vecinos, pero siempre dentro de la legalidad y el respeto.

-De todas formas, en los últimos días las protestas vecinales parecen haber dado un giro.

-Y gracias que se ha dado... Tuvieron una reunión esclarecedora con los responsables municipales que fue vital. Yo les pido que tengan paciencia porque todos queremos que se solucionen las cosas y que se tomen este tema con más calma, aunque sigan vigilantes. Mucha gente vamos a hacer también esa labor.

-¿Con tanta protesta en la calle, cree que el plan municipal llegará a buen puerto?

-Poniendo todos de nuestra parte creo que sí. De todas formas, nosotros nos hemos adherido ya a un manifiesto que no solo apoya la integración de los vecinos de Penamoa, sino de otros minorías que viven en la ciudad. Porque no solo los gitanos necesitan ayuda.

-¿Qué objetivos se marca como nueva presidenta de la Federación de Vecinos de A Coruña y el área metropolitana?

-El viernes se reunió por primera vez la nueva directiva. Tenemos previsto iniciar una nueva etapa y, para ello, preparamos unas jornadas de trabajo con la participación de las directivas de todas las asociaciones de A Coruña. Pretendemos hallar un camino común y hacer trabajo conjunto, poco a poco.

-¿Cuáles son los temas que más le preocupan a la federación?

-Además del desalojo de Penamoa, el botellón. Estaremos vigilantes, desde luego. Y, en este momento, el conflicto por la recogida de basura, porque podría afectar mucho a la ciudadanía.

-¿Y los grandes 'clásicos' como el tráfico y la seguridad?

-Desde luego. Pero necesito un tiempo para ponerme al día de cómo está la ciudad. No es lo mismo ser un vocal que presidir la federación.

-¿Habrá fusión con la federación Salvador de Madariaga?

-Queremos mantener contactos con ellos. Veremos lo que sale de ahí.

-Ahora que pasó el temporal, ¿desgastan las polémicas entre asociaciones?

-No quiero entrar en eso, y David Pena (asociación de Monte Alto) sabe lo que hablamos. Yo le ofrecí en su momento participar en mi candidatura y él lo entendió de otra forma. Tengo la conciencia tranquila. No deseo polémicas y seguiré, por su puesto, hablando con ellos.

-¿Cómo empezó usted en el movimiento vecinal?

-Por unas clases de manualidades en la asociación A Barcarola. Me pidieron colaborar en la directiva y en 1999 fui nombrada secretaria.

-Y de ahí a la presidencia de la federación. ¿Por qué se decidió a presentar la única candidatura?

-Yo ya estaba en la directiva y Folgueira nos comunicó que lo dejaba y que daba la oportunidad a otras personas. Es un trabajo que me gusta y tuve el apoyo de mis compañeros.

-¿Le compensa personalmente?

-Es cierto que hay que estar dedicado a la federación al cien por ciento, y sobre todo en épocas como esta. Ahora estoy algo estresada, pero creo que se solucionará con una buena organización.