El escultor dejó en la parte posterior de su obra?un espacio para que allí fuera enterrado el escritor
05 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Transcurrido más de un siglo, sigue siendo un pequeño misterio cómo un poeta cautivó toda una ciudad, en unos tiempos -primeros años del siglo pasado- en los que mucha gente no sabía leer. Manuel Curros Enríquez logró en A Coruña tanta o mas estima y conocimiento que en su tierra natal, y, para recordarlo, esta tarde tendrá lugar un Cortexo de honra, que saldrá a las 17.30 horas del cementerio de San Amaro y en el que intervendrá el presidente de la Asociación de la Prensa, Manuel González.
Cuando Curros pronunció su sentido agradecimiento «ao pobo coruñés», que era también una despedida puesto que se marchaba a Cuba, evocó el mar: «¡Adiós, Orzán temestoso,/ Mestre-cantor afamado,/ que presides os concertos / dos trobadores cantábricos...». Frente a ese mar reposan, desde aquel multitudinario entierro que se conmemora esta tarde, los restos del poeta. Sin embargo, las previsiones eran otras, ya que pasados unos meses de su fallecimiento se constituyó una comisión formada por el Ayuntamiento coruñés, la Real Academia Galega, la Asociación de la Prensa y la Academia de Bellas Artes para erigir un monumento al poeta. Fue convocado un concurso y el ganador fue Francisco Asorey.
En 1934, la espectacular imagen del escultor fue inaugurada en los jardines de Méndez Núñez, y en su parte posterior cuenta con un espacio, ahora ajardinado, en el que el escultor había previsto que fuera depositado el cuerpo del poeta.
Han transcurrido más de siete décadas desde entonces, y los restos del autor de A Virxe do Cristal siguen en el nicho del cementerio de San Amaro.
El el año 2001, durante los actos de conmemoración del 150 aniversario del nacimiento del poeta, uno de los miembros de la Fundación Curros Enríquez defendió públicamente el traslado de su cuerpo al monumento de Asorey. Los responsables culturales del Ayuntamiento coruñés rechazaron la propuesta, una postura que mantienen los actuales. Al menos, así lo manifestó el presidente de dicha fundación y alcalde de Celanova, Antonio Mouriño Villar, que comentó de nuevo la idea, aunque no de forma oficial.
Mientras el monumento de Asorey sigue esperando por los restos de Curros, esta tarde tendrá lugar el Cortexo de honra, que de San Amaro pasará por el colegio Curros Enríquez, la Real Academia Galega, María Pita y los jardines de Méndez Núñez.