El juez decano estima que «todavía es pronto» para notar la repercusión de la huelga de celo

La Voz

A CORUÑA

El juez decano de A Coruña, Antonio Fraga Mandián, estimó ayer que «todavía es pronto» para saber la repercusión que tiene la huelga de celo a la que se sumaron los jueces coruñeses en demanda de mejores retribuciones. Destacó que habrá que esperar hasta el primer trimestre para conocer si se ha producido una reducción en el número de sentencias, ya que por el momento trabajan con señalamientos ya prefijados. Asimismo, reconoció que el colectivo es heterogéneo y aunque hay consenso en el descontento por los salarios, no tanto en las medidas a adoptar.

Mandián recordó que la huelga, iniciada en febrero, es para solicitar que se revisen las bases retributivas, cuestión que se realiza cada cinco años y que es una de las cuestiones que se debe actualizar en este ejercicio. El juez decano coruñés indicó que, si bien personalmente está en contra del complemento de productividad, entiende que de aceptarse el sistema de porcentajes a la hora de evaluar cómo se abona el exceso de trabajo no se puede solventar como hasta ahora. «Era una miseria, suponía unos 1.600 euros al semestre, que siempre pagaban tarde», indicó. Fraga cuestionó que la propuesta del ministerio, que se barajaba como alternativa, sea establecer un sistema de módulos tomando como base la productividad de los cinco últimos años, cuestión que rechazan porque sería establecer como mínimo lo que sería un 120%.