Construyen una pared en el edificio dañado de los Mallos

A CORUÑA

Un guardia jurado vigiló durante toda la noche el local comercial situado en el número 2-4 de la calle Mariana Pineda. Era, junto a parte del primer piso del número 103 de la ronda de Outeiro, uno de los afectados por el derrumbe de un muro medianero realizado por los responsables de la obra que se va a realizar en la finca del número 6. En ambos casos lo usaban como pared y por ello se quedaron completamente descubiertos con la retirada de este.

Desde primera hora de la mañana los obreros de la empresa DS&B se afanaban en la construcción de sendas paredes para ambos casos. «Hoxe imos levantar ata a placa», decía uno de los trabajadores refiriéndose al local, un negocio de vídeo y fotografía que, debido al incidente, se ha visto obligado a cerrar sus puertas.

Al mediodía ya tenía prácticamente terminado un muro de ladrillo. El piso superior, sin embargo, se resguardaba de la lluvia con protectores de plásticos impermeables, sujetados con marcos de madera. «É para que non haxa choiva dentro. Mañá estará todo rematado», aseguraba el obrero refiriéndose al día de hoy.

Desde el Ayuntamiento, la teniente alcalde de Urbanismo y Equipamientos Urbanos, Mar Barcón, confirmó que los técnicos municipales acudieron el lunes al lugar de los hechos, dando instrucciones de seguridad y ordenando parar la obra en ejecución. Añadió que el problema era «un litigio de carácter civil en el que la administración no entra». Barcón definió las posturas: «Los que realizan la obra dicen que el muro era suyo, mientras que los afectados alegan que se trata de un muro medianero que les pertenece a ellos».

Además, señaló que, tras concluir el cierre del bajo y el piso afectado, la obra del número 6 podrá proseguir con su actividad. Sobre la actuación del lunes indicó que «se abrió expediente para ver si existió una mala praxis por parte de los responsables de la construcción».