Tres montañistas iniciaron el viaje para intentar coronar una de las cimas míticas americanas, de casi 7.000 metros de altura
10 ene 2008 . Actualizado a las 12:24 h.Tres montañistas coruñeses partieron ayer de Culleredo para realizar un sueño: coronar una de las cimas míticas para cualquier alpinista, el Aconcagua, de casi siete mil metros de altura.
Son Fernando González León, de 41 años, el veterano del grupo; Diego López, de 30, y Javier González, con tan solo 24. Se conocen desde hace tiempo. Llevan practicando este arriesgado deporte desde hace años. «La idea surgió cuando estábamos escalando en los Pirineos. Diego, que es argentino, dijo que quería hacerlo y nos metió en esta faena», señala Fernando González. Comenzaron a planificar la expedición.
Todos pertenecen al club Ártabros, el de más tradición de A Coruña, y contaron con el apoyo del concello de Culleredo y de empresas de la zona, que les ayudaron a financiar el proyecto. Calculan que esta aventura supondrá un desembolso de cerca de 20.000 euros, sin contar con parte del material con el que ya cuentan.
Viajaron a Madrid en coche particular y hoy llegarán a Santiago de Chile. Desde allí se trasladarán a Mendoza, la localidad que les servirá para aprovisionarse, antes de iniciar su ascenso al Aconcagua.
La subida la harán sin guías, y acompañados, en un primer tramo, por tres mulas. «La dificultad de esta escalada depende del camino elegido. Nosotros hemos optado por una vía intermedia, pero eso no significa que no haya riesgos».
A veinte grados bajo cero
Estos escaladores tendrán que soportar temperaturas mucho más bajas que a las que están acostumbrados. Establecerán tres campos de altura. En el último estarán ya a 5.700 metros de altitud y afrontarán la última etapa con temperaturas inferiores a los veinte grados bajo cero. «Eso es en un día bueno. En el peor de los casos se puede llegar a los menos cuarenta. Si es así, no nos quedará otra solución que regresar, porque será imposible coronar», señala Fernando González León.
A pesar de lo que parezca, escalar esta cima, uno de los sietemiles existentes en el mundo y el pico más alto de América de Sur, no es la misión más difícil con la que se han encontrado estos alpinistas. «Hemos estado en paredes peores sin tener que ir muy lejos, en los Pirineos. Tenían mayor dificultad, pero las temperaturas no eran tan extremas».
Si todo va bien, conseguirán su objetivo el próximo 25 de enero, fecha en la que tienen previsto coronar el Aconcagua. «Nuestro principal reto es regresar bien y no tener problemas, que no es poco», señala Fernando González León.
El Concello apoyó esta iniciativa y colgará en su web información diaria sobre esta aventura en las Américas. Fernando González, vecino de este ayuntamiento, lleva la bandera del municipio para dejarla en la cima.