Más de cuatro décadas de roscón

Pablo Portabales pablo.portabales@radiovoz.com

A CORUÑA

05 ene 2008 . Actualizado a las 03:20 h.

Dulce social. En la parte trasera de la confitería Glaccé se acumulan los sacos de harina, -les mandaron un palé-, y las bandejas sobre las que se presenta el roscón forman montañas. Es la una de la tarde y no para de entrar gente con dulces ilusiones que enseguida adquieren sabor amargo. «Se nos acabaron, hasta mañana nada», dicen las responsables del establecimiento. «Son artesanales y no admitimos encargos, así que los despachamos hasta que se acaben», explican Mary Martín Fernández y su hija Mari Carmen Gómez Martín , que llevan al otro lado del mostrador desde el año 1964. «Entonces cogimos el traspaso de otra pastelería que había aquí y recuerdo que un pastel o un bollo de leche costaba una peseta», rememora Mary, de 84 muy bien llevados años, que tiene otros dos hijos, José Luis y Raúl, que también trabajan en el negocio familiar. Sigue entrando gente. La confitería se convierte en un salón social. Saludo a Lolita Pascual y a su hija Ana, que andan detrás de cinco roscones, y a la esposa de Miguel Ángel Sanmartín, que no llegó a tiempo para comprar el último del día, que fue para el presentador Xosé Ramón Gayoso. Maestros madrileños. «Al principio el roscón era distinto y lo fuimos perfeccionando con la ayuda de maestros confiteros de Madrid que vinieron a enseñarnos cómo mezclar la harina, los huevos, la leche, el azúcar y la mantequilla», apunta Mari Carmen. Dicen que hace unos 20 años empezó lo de las colas a la puerta de su local, pero «cada día va a más», afirman. «Mañana por la tarde es el momento peor y después el domingo por la mañana. Cuando nos quedan unos 40 roscones avisamos a los de la cola y muchos se quedan sin él», se lamentan. Es como el concierto de Woody Allen, pero en versión roscón, que, por cierto, venden a 20 euros el kilo. Ahí tienen a Mary, que celebra sus 44 años despachando delicias en la calle Menéndez Pelayo. Hay otras pastelerías tan buenas como esta, pero, en popularidad y longitud de cola, Glaccé se lleva el dulce primer puesto. Por si alguien tenía alguna duda de que son magos fíjense en la cantidad de sitios en los que son capaces de estar a un tiempo Melchor, Gaspar y Baltasar. Pura magia. Como novedad, este año también se acercaron hasta la sede del Colegio de Médicos, que preside Luciano Vidán . Una feliz idea de la nueva junta directiva destinada a los hijos, nietos o sobrinos de los facultativos. Aprovecho la ocasión para pedirles mucha salud para todos. Y en especial les pedimos más salud para todos los que están estos días en algún hospital, y en particular para los niños, como los que están ingresados en el Materno Infantil y que ayer recibieron la visita de los jugadores del Deportivo Adrián , Antonio Tomás , Chapi , Manuel Pablo y Valerón , que compartieron unos minutos de ilusión con ellos. El nieto y el Papa. Les muestro una imagen hermosa. Ahí tienen a Benedicto XVI con un niño vestido con la típica indumentaria del pastor navarro. Ese pequeño de 6 años con el típico pañuelo rojo al cuello es Francisco Vázquez , hijo de Kiko Vázquez y nieto de Paco Vázquez , el ex alcalde. En la Nochebuena vaticana cuatro niños realizan una ofrenda al niño Jesús y al Papa y uno de los afortunados fue el nieto del embajador coruñés. «Mi nieta iba a ir vestida de gallega pero se puso enferma y solo pudo acudir Francisco, que nació en Pamplona, de ahí la vestimenta», comenta orgulloso el abuelo.