Los santeros brasileños detenidos el pasado octubre, en Palma de Mallorca, realizaron, al menos, cuatro estafas en A Coruña, aunque según resalta el letrado Eduardo Ferreiro Pérez, se están intentando localizar a más posibles víctimas de esta familia que, utilizando trucos burdos, convencían a sus clientes de que tenían poderes. De lo que ha trascendido de la investigación, las cuatro personas que han denunciado habían entregaron como pago por sus servicios, al menos, unos 11.000 euros en metálico y 18.000 en joyas.
La banda, compuesta por un entramado familiar, operó en agosto en A Coruña desde la calle Alcalde Sanjurjo de Carricarte, en el barrio de Monte Alto, una casa que llenaron con iconos de distintas religiones y culturas, en donde las figuras del antiguo Egipto convivían con un San Pancracio e imágenes católicas. Para conseguir su clientela habían realizado una importante campaña de publicidad. «Astróloga. Vidente Esmeralda echa las cartas de Tarot. Caracoles y videncia de manos. Hace cualquier trabajo. Seriedad y eficacia. Llame para una consulta», era lo que insertaban, junto a un número de teléfono para conseguir estafar a personas que se refugiaban en la santería para solucionar sus problemas.
Sus víctimas eran principalmente mujeres, de mediana edad, a las que realizaban trucos de magia negra con los que convencían de sus poderes. Según relata el letrado, entre sus demostraciones se encontraba el hacerles llevar una docena de huevos, después de haber dormido con ellos en la cama, ponerlos en un paño blanco y, tras dar el cambiazo, lo golpeaban y sacaban sangre, huesos y calaveras. Decían a sus clientas que esas vísceras las habían sacado de ellas, y que para conseguirlo habían invertido una gran cantidad de dinero, que debían abonarles.
Este grupo, considerada una banda de delincuencia organizada, se movía mucho y se sabe que había operado también en Portugal, Ciudad Real, Córdoba, Zaragoza y Palma de Mallorca, donde fueron detenidos por el Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos del 091, que les incautó 78.000 euros en efectivo y gran cantidad de joyas. Aunque la Policía Nacional informó de que habían arrestado a ocho personas, se estima que la organización estaba formada por 11 personas, cuatro de ellas menores.