Piden la recuperación del conjunto de edificios de la Ciudad Escolar

A CORUÑA

Allá por la década de los años 30, el arquitecto municipal Antonio Tenreiro ideó un proyecto de construcción de la futura Ciudad Escolar, que hoy está considerado el germen de la Universidade da Coruña. En aquel estudio, que se truncó con la llegada de la Guerra Civil, se hablaba de la creación de un conjunto de edificios de gran valor arquitectónico, y de uso cultural y social para todos los ciudadanos.

La antigua escuela de Magisterio (hoy convertida en el Centro Universitario de Riazor), el instituto Masculino, los centros de Comercio y Náutica, la Escola Oficial de Idiomas y el Conservatorio Profesional de Música componían este equipamiento docente, «destinado ao ensino de titulacións superiores nun ámbito físico amplo e perfectamente delimitado que é un reto plantexado dende a segunda década do século XX», explicó Xosé Lois Martínez, vicerrector de Infraestructuras, que ayer presentó el proyecto de recuperación de esta zona.

Dicho trabajo, que ha sido elaborado por los profesores José Ramón Alonso Pereira y Miguel Abelleira Doldán, gracias a un convenio firmado entre la Universidade da Coruña y la Consellería de Cultura, «pretende recuperar os distintos elementos patrimoniais que están dentro da Universidade, pero que non estaban suficientemente estudados e catalogados. O que se pretende é localizalos, identificalos en poñelos en valor», recordó ayer el secretario xeral de Cultura, Carlos Amoedo.

En este mismo sentido, Amoedo reconoció que esta investigación «puxo de manifesto que hai un patrimonio cultural na Universidade da Coruña e convén poñelo de manifesto para conservalo». En este mismo sentido también habló Xosé Lois Martínez, quien considera que el proyecto de Antonio Tenreiro «non é so un fragmento residencial, senón un fragmento de cidade que vai más alá da creación dunha escola ou dunha residencia. É unha visualización dunha vontade de cidade, do que é o xerme da Universidade da Coruña».

Sin embargo, el proyecto de Antonio Tenreiro ha acabado teniendo otro significado y destino, y hoy en día está formado por un conjunto de edificios aislados y rodeados por muros y vallas.