El alcalde Paderne ha llegado a un acuerdo para que el Concello gane unos terrenos que, a su vez, entregará a los vecinos para ampliar el cementerio principal. Algo que reclama un grupo de residentes desde hace más de nueve meses, cuando iniciaron gestiones para hacerse con terrenos y construir nuevos panteones para los que cada familia estaba dispuesta a destinar cerca de 95.000 euros.
El regidor, el socialista César Longo, entregará a los vecinos el 10% de una parcela que una promotora está obligada a dar al Concello después de realizar una segregación para construir chalés. «Nosotros se los damos a los vecinos para que ellos amplíen el cementerio», puntualiza Longo. Y es que la reforma será en un camposanto -el situado casi ante la casa consistorial- que pertenece a la iglesia.
César Longo apunta que al no haber un cementerio municipal esta es la única solución que puede dar el Ayuntamiento. «El problema es que las familias quieren ganar espacio en lugares determinados, donde ya están los suyos y se niegan a que lleven sus restos a otras parroquias, aunque en ellas esté disponible sitio». Recuerda el alcalde, que dice que por esta razón no inicia las gestiones para crear un cementerio municipal.
Por su parte, los vecinos calculan que hacen falta unas 150 tumbas, que se repartirían entre 35 familias. Hasta hace unos meses barajaban como posibilidad aceptar la donación de una mujer que posee la mitad de una de las fincas que rodea el camposanto, pero no se ha podido localizar al otro propietario.
No obstante, la solución del Concello deberá superar unos trámites de recalificación en el plan general, que ya ha sido enviado a la Xunta y aprobado provisionalmente.