Su intención es dar un giro en la dirección de la Universidade da Coruña, para «que vuelva a ser lo que era, y recupere su peso y su conexión con la sociedad»
19 nov 2007 . Actualizado a las 15:48 h.A la espalda de Jorge Teijeiro (A Coruña, 1946) hay un currículo en el que figuran desde su trabajo como médico en los hospitales Puerta del Hierro y La Paz, en Madrid, hasta sus títulos de doctor y catedrático de Radiología y Medicina Física. Ocupó la dirección de las escuelas universitarias de Fisioterapia y Terapia Ocupacional, y fue el mayor defensor de la creación de la Facultade de Ciencias da Saúde, donde regenta el cargo de decano desde su creación, en el año 2001. Entre medias, también fue responsable de los vicerrectorados de Profesorado y de Relaciones con las Instituciones y Posgrado entre junio de 1995 y enero de 1999.
-Después de unos años apartado de la vida pública universitaria, ¿qué le ha hecho volver y presentar su candidatura?
-Porque a mí me gustaría que la UDC recupere las características que tenía hace años, que recupere el peso y la conexión con la sociedad. Me da la impresión de que, en estos momentos, tenemos una gran dependencia de Santiago. Estamos peor ahora que cuando dependíamos realmente de Santiago.
-¿A qué dependencia se refiere, a la Universidade de Santiago o al gobierno de la Xunta?
-Un poco a todo. La Universidad tiene mucho peso en el gobierno, y hay muchos catedráticos y profesores en el gobierno que influyen en la Universidad. La Universidade de Santiago tiene sus características, es una gran Universidad, pero distinta de la de A Coruña, que es más moderna que nació con los estudios técnicos y las escuelas universitarias. Las carreras técnicas, como Arquitectura, Aparejadores y las ingenierías han sido tradicionalmente más duras, y los alumnos tardan más de cinco años en sacarlas y repiten asignaturas, no como en Santiago, donde las carreras tradicionales pueden acabarse en cinco años. Esto no se ha tenido en cuenta a la hora de subir las tasas de las matrículas, no se han contemplado estas características de la UDC.
-Hablando de las diferentes carreras que se imparten en A Coruña y Santiago, ¿a qué viene tanto empeño por el segundo ciclo de Medicina?
-Es otro de los aspectos que me ha animado a presentarme. El segundo ciclo de Medicina no es un capricho mío, es algo que quiere la sociedad de A Coruña, la sanidad de A Coruña, el hospital universitario. En su momento, los organismos colegiados de la UDC también solicitaron la creación del segundo ciclo de Medicina, y da la impresión de que el rector actual lo ha frenado, y no ha hecho nada porque haya salido adelante. Existe una falta de sintonía entre lo que pide la sociedad y lo que se hace, y da la impresión de que la única persona que no apoya esto es el rector.
-¿Tiene sentido hablar del segundo ciclo de Medicina cuando se aproxima el gran cambio que va a suponer el espacio europeo de enseñanza superior?
-Bueno, es mejor hablar de ciclo clínico (que abarcaría cuarto, quinto y sexto curso). En su momento, cuando se propuso la creación de este ciclo, la propuesta se basaba en la necesidad de 300 nuevos estudiantes de Medicina. Este verano la Xunta habló de la necesidad de más médicos y cifró en 400 los estudiantes necesarios. Si hay 100 estudiantes más también podría plantearse la implantación del primer ciclo de Medicina.
-¿Quiere decir que si llega a rector intentaría implantar en la UDC la licenciatura completa de Medicina?
-De entrada, vamos a reclamar lo que hemos pedido, el ciclo clínico, y luego, y de acuerdo a todo el mapa de titulaciones, veremos si el grado de Medicina puede estar completo en A Coruña y en Vigo, que también lleva años reclamando el ciclo clínico, y el Ayuntamiento de esa ciudad también aprobó una propuesta para solicitar su implantación.
-¿Tiene previsto otros cambios si llega al Rectorado?
-La eliminación de un vicerrectorado, ya que hasta ahora podrían ser independiente el de Harmonización Europea y Ordenación Académica, pero con la integración en el espacio europeo no tiene sentido que estén separadas. Hay que hacer una vicerrectoría de Ordenación Universitaria potente que lleve el tema de calidad y espacio europeo.