«Era lo que nos faltaba», se lamenta la Plataforma Anticarbón

R.?C.

A CORUÑA

Los vecinos de los Castros fueron de los primeros en detectar el problema que había surgido en el interior de la Medusa. Algunos aseguran haber visto las primeras columnas de humo a última hora de la noche del martes, y ayer al mediodía numerosos residentes se concentraban en el jardín del Mirador comentando lo que sucedía en el puerto, cerca de sus viviendas.

«Era lo que nos faltaba -señaló el portavoz de la Plataforma Anticarbón, Óscar Barallobre-. Después de todos los problemas que hemos sufrido con el carbón, y de lo que hemos luchado para que se construyera la Medusa, solo faltaba que el almacén cerrado también nos empezara a dar disgustos». Barallobre y otros vecinos de los Castros mostraban su malestar por la humareda y por el fuerte olor que llegaba del muelle. «He tenido que cerrar las ventanas por culpa del olor, que es fortísimo», subrayaba Mariló Prado, anterior responsable de la plataforma, quien expresaba además su preocupación por los posibles efectos contaminantes.

Por la noche

Otros residentes señalaron que habían notado irritación en los ojos, aunque no pudieron confirmar que se debiera al humo procedente de la instalación de Unión Fenosa. Este tipo de molestias se acentuaron durante la noche, ya que a última hora del día la columna de humo y el hedor eran especialmente intensos, quizá como consecuencia de las numerosas horas que se acumulaban removiendo el mineral.

Circuito cerrado

La Medusa, de 105 metros de diámetro por 17 de altura, entró en funcionamiento el pasado 12 de julio con las primeras descargas de carbón procedente del buque Sakonnet . La Autoridad Portuaria y Unión Fenosa aseguraron que su puesta en servicio mejoraría de forma notable las condiciones medioambientales de los muelles, ya que permite tratar el carbón que importa esta empresa en un circuito totalmente cerrado. La mercancía se descarga del barco hasta una cinta transportadora y de ahí al almacén cubierto sin que entre en contacto con el exterior, y del mismo modo sale en tren hacia Meirama.

Desde julio hasta ahora, se ha descargado en la Medusa la mercancía correspondiente a cuatro buques, sin que en este tiempo se hubieran registrado incidencias relevantes. En estos momentos alberga 70.000 toneladas de mineral, que es el equivalente a la carga completa de un barco, y el ritmo medio de traslado diario a Meirama es de 4.000 toneladas.

Expertos de otros puertos españoles han visitado la infraestructura y ensalzaron sus mecanismos.