13 nov 2007 . Actualizado a las 12:21 h.
Jesús Iglesias Rodríguez, un hombre de 59 años contra el que un juez dictó una orden de alejamiento de su esposa, se instaló anoche bajo el puente situado a la altura del número 194 de la ronda de Outeiro.
Su intención era pasar la noche a la intemperie sobre unos cartones y con la única compañía de un aparato de radio, pese a que varios vecinos le ofrecieron una cama. Muy nervioso, Iglesias explicó que había decidido dormir en la calle, como forma de protesta, poco después de recibir la notificación judicial.
Aseguró que padece una enfermedad por la que fue declarado inválido a los 39 años y mostraba su determinación de continuar con la medida: «Me voy a quedar aquí hasta que me muera», dijo.