El topónimo floral que recibe a los conductores a la altura de Matogrande volvió a sufrir destrozos el pasado domingo, cuando su entorno apareció revuelto y fueron eliminadas las letras L y u del mismo.
La empresa concesionaria del mantenimiento de las áreas verdes de la ciudad ya repuso el adorno floral a su primigenia imagen.
El pasado 1 de octubre también había aparecido arrancada la L, en lo que se considera ya un tradicional acto reivindicativo de los que consideran que debería aparecer el topónimo oficial en uno de los símbolos de entrada a la ciudad, junto con la barca.
Por el momento, desde el gobierno municipal se había informado de que la L continuaría, aunque su mantenimiento está pendiente de que los dos grupos que conforman el ejecutivo local aprueben el Plan de Normalización Lingüística. El teniente de alcalde, el nacionalista Henrique Tello, había resaltado el pasado septiembre que los cambios en el topónimo floral es uno de los puntos que van incluidos en el plan. Este político había participado en su día en un acto simbólico de la conversión del topónimo gallego en castellano, lo que le había ocasionado asumir una multa económica de 5.000 pesetas impuesta tanto a él como a su compañero de filas, el actual concejal de Rehabilitación Urbana e Vivenda, Mario López Rico.
Con anterioridad, el 7 de septiembre también había aparecido arrancada la L y en aquel momento incluso hubo quien pensó que el pacto de gobierno en María Pita estaba detrás de esa decisión, pero finalmente la L volvió a reponerse por parte de Orto, que es la empresa encargada de los servicios de mantenimiento del adorno floral.